Para UGT la situación de la actividad económica sigue siendo preocupante. Y más teniendo en cuenta, señala el sindicato, que mientras no se recupere la economía, no se recuperará el empleo. Y para que el empleo se recupere, es imprescindible que los indicadores de actividad y consumo vuelvan a tasas positivas, de forma que se logre un crecimiento moderado pero sostenido, capaz de crear más y mejores empleos. Mientras no nos situemos en este escenario, dice UGT, no podremos hablar de recuperación.
Salida de la crisis
En opinión de UGT, la estrategia de salida de la crisis debe tener como prioridad la recuperación del empleo junto a un nuevo modelo productivo, centrado en la inversión productiva, la protección a los desempleados y el estímulo de la demanda, a través del mantenimiento y el refuerzo de las actuales políticas de estímulo. Dado que todos los referentes del empleo, y de la economía real y financiera revelan que la salida de la crisis dista mucho de estar cerca, poner fin a las políticas de estímulo a la economía y al empleo no sería acertado en estos momentos, ya que si la demanda interna es el principal componente del crecimiento del PIB, hay que sostenerla con gasto público, que en la situación actual se convierte en sustituto del más que deteriorado consumo privado.
Mientras no se recupere el empleo, afirma la central sindical, no se recuperarán los niveles de consumo privado y de demanda interna necesarios para la reactivación económica. Y para ello, es imprescindible no sólo el mantenimiento de los salarios, sino la mejora de su poder adquisitivo, en un marco de seguridad en el empleo que impulse la confianza de las familias y de las empresas.
Política salarial
Para este sindicato, el papel de la política salarial es imprescindible para la recuperación, por lo que urge alcanzar un acuerdo con una nueva configuración de los salarios, partiendo del planteamiento de un acuerdo plurianual. Este acuerdo ha de centrar los objetivos en la elección de una referencia -objetivo de inflación del BCE- más las cláusulas de revisión o garantía salarial, y no tanto en la evolución de la productividad laboral, que en circunstancias como la actual, con una fuerte reducción de los niveles de empleo, se da la paradoja de que se incrementa considerablemente. El papel central lo adquieren las cláusulas, así como los incrementos iniciales, que se han de fijar en función de la situación económica.
En este sentido, entiende UGT que era prioritario el desbloqueo de la Negociación Colectiva, para dar cumplimiento de los compromisos salariales de 2009, ya que el cumplimiento de los compromisos pactados y de las obligaciones de cada parte permitirá una mejora del nivel de confianza de la economía y marcará la senda adecuada para una recuperación económica en pro de los intereses generales.
Reforma fiscal integral
Para UGT, el objetivo urgente y prioritario de las políticas debe ser la reactivación del consumo y sostenimiento del empleo. Pero, a largo plazo, es necesario un cambio de estrategia en los sectores productivos, que apueste por la inversión pública, la política industrial y la competitividad de la economía en su conjunto, pero no basada en el recorte de salarios. Y todo ello en el marco de una política fiscal al servicio del cambio de modelo productivo y de la sociedad, que no asista a continuas improvisaciones. En este sentido, es necesaria una reflexión seria sobre el sistema impositivo de nuestro país, con el fin de llevar a cabo una reforma fiscal integral, conforme a los principios de suficiencia, equidad y progresividad, con una profunda revisión tanto de la imposición directa como de la indirecta, reforma que debe ir acompañada de una política coordinada con las Comunidades Autónomas y las Entidades Locales, y con el mayor consenso social posible, consenso imprescindible para que la sostenibilidad económica, social y financiera de nuestro país sea una realidad.