El robo de credenciales se dispara un 160 % en 2025

Redacción. El robo de credenciales ha aumentado un 160 % en 2025, según revela el último informe de Check Point External Risk Management (ERM).

Los datos evidencian que los ciberdelincuentes han perfeccionado sus técnicas para convertir esta práctica en un método sistemático, automatizado y difícil de detectar.

Este fenómeno afecta a empresas de todo tamaño y sector. La exposición no depende tanto del tamaño de la compañía, sino del nivel de digitalización y visibilidad.

En apenas un mes se han detectado más de 14.000 credenciales de empleados expuestas en filtraciones, muchas de ellas respetando las políticas internas de contraseñas, lo que demuestra que confiar únicamente en las contraseñas ya no garantiza la seguridad.

Además, las empresas tardan 94 días de media en remediar una filtración de credenciales proveniente de plataformas como GitHub, un periodo crítico durante el cual los atacantes pueden operar sin ser detectados.

Los riesgos se agravan porque el 46 % de los dispositivos asociados a credenciales filtradas no tiene instalado ningún sistema de seguridad.

Estados Unidos continúa siendo el principal objetivo, debido a su relevancia económica y tecnológica, aunque los países con mayor población encabezan el listado global de credenciales comprometidas.

Vías de filtración de las credenciales

El informe detalla las formas en que se filtran las credenciales. Entre ellas están la vulneración de bases de datos mediante ataques que explotan fallos en el software, comprometen cuentas administrativas o utilizan ataques de inyección para extraer datos.

El phishing sigue siendo una táctica habitual, con correos electrónicos fraudulentos, llamadas (vishing) y mensajes SMS (smishing) destinados a engañar a empleados y lograr que revelen sus datos.

Por otro lado, el malware, incluidos programas espía y keyloggers, también roban credenciales directamente registrando pulsaciones o interceptando datos en tránsito.

Las credenciales robadas se agrupan en 'listas combinadas' que luego se venden y comparten en foros abiertos y en la dark web, donde otros ciberdelincuentes las utilizan para tomar control de cuentas, acceder a información confidencial o lanzar ataques sofisticados de ingeniería social. Estos mercados ilícitos ofrecen datos robados que superan las credenciales, ampliando el alcance de esta amenaza.

Check Point destaca que el robo de credenciales continúa siendo eficaz por ser barato, discreto y rentable. Los atacantes buscan formas de evadir medidas como la autenticación multifactor (MFA), lo que complica la defensa.

Cómo evitar la filtración de microcredenciales

Frente a esta situación, Check Point Software recomienda un enfoque integral y preventivo basado en múltiples capas de protección.

Entre las medidas sugeridas figuran revisar y actualizar políticas de contraseñas, evitar su reutilización, aplicar MFA, priorizar el inicio de sesión único (SSO), limitar intentos de acceso, usar el principio de mínimo privilegio para los accesos, formar a los empleados en técnicas de phishing, implementar cortafuegos y sistemas de detección de intrusiones y restringir el acceso a webs no seguras.

“En muchas ocasiones los ciberdelincuentes no actúan inmediatamente. A menudo analizan las credenciales filtradas, esperan el momento oportuno y personalizan sus ataques. Por eso, detectar filtraciones antes de que sean utilizadas es esencial”, explica Eusebio Nieva, director técnico de Check Point Software para España y Portugal.

“Las credenciales robadas siguen siendo la piedra angular de muchas campañas de ciberataques. Son la forma más rápida y silenciosa de acceder a un sistema sin levantar sospechas”, concluye Nieva.

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