Redacción. El formato de trabajo híbrido, que combina presencialidad y trabajo en remoto, se ha consolidado como el modelo predominante en las grandes empresas españolas.
Así lo pone de relieve el estudio 'Del teletrabajo a la presencialidad: dónde estamos y hacia dónde vamos', elaborado por Fundación Máshumano, con la colaboración de Future for Work Institute, a partir de las respuestas de 56 grandes compañías en España de más de 250 empleados.
Según este análisis, que pretende identificar cuál es el modelo de trabajo a distancia que predomina hoy en España, seis años después de la pandemia, el 96 % de las empresas encuestadas combina trabajo presencial y remoto, con solo un 4 % que mantiene esquemas de trabajo completamente a distancia.
El 66 % de las compañía afirma que el trabajo a distancia ya alcanza a más de la mitad de sus equipos, y ese mismo porcentaje ha formado a sus directivos en gestión de equipos híbridos. Asimismo, el 61 % de las empresas ya regula el teletrabajo en convenios o acuerdos internos, porcentaje que podría alcanzar el 71% en 2030.
Por otra parte, la fórmula más habitual, adoptada por el 50 % de las empresas, es la de teletrabajar dos días por semana.
Modelo dominante
Para Fundación Máshumano, estos datos revelan que, tras varios años de ajuste, el trabajo híbrido se ha consolidado como el modelo organizativo dominante en las empresas españolas, que buscan equilibrar la productividad con una mayor flexibilidad, responsabilidad y autonomía.
El estudio muestra que en la mayoría de las organizaciones se han estabilizado esquemas moderados de teletrabajo, principalmente de uno o dos días por semana. Las fórmulas con tres o más días de trabajo remoto son menos frecuentes y el teletrabajo totalmente remoto ha quedado reducido a casos muy específicos.
Asimismo, el informe muestra que la implantación del teletrabajo presenta diferencias relevantes entre sectores, siendo su adopción especialmente relevante en ámbitos como banca, seguros o energía.
"El debate sobre el teletrabajo ha evolucionado. Ya no se trata tanto de cuántos días se trabaja desde casa, sino de cómo diseñar modelos organizativos que permitan a las empresas ser eficaces, y a las personas desarrollar mejor su trabajo", señala Tomás Pereda, subdirector general de Fundación Máshumano.
Ventajas del trabajo híbrido
El estudio identifica los principales beneficios asociados a estos modelos de trabajo. Entre ellos las empresas destacan la mayor flexibilidad para los profesionales y la mejora de la conciliación y calidad de vida, lo que podría revertir en el aumento del compromiso y la satisfacción laboral.
Además, afirman que este modelo permite una mayor optimización del trabajo, lo que repercute en mayor eficiencia y productividad, y contribuye a mejorar la capacidad de atracción y fidelización del talento, ya que la flexibilidad se ha convertido en una ventaja competitiva.
Desventajas y retos de futuro
El estudio también revela cuáles son las principales desventajas y retos de futuro a los que se deberá hacer frente para que el modelo de trabajo híbrido siga evolucionando.
Entre ellos destacan la necesidad de consolidar modelos de colaboración y liderazgo capaces de mantener la cohesión de los equipos, fomentar la innovación y sostener la cultura organizativa en entornos híbridos. Esto hará necesario reforzar las competencias de liderazgo de los managers, al considerarse una posición crítica para impulsar esta transformación.
Las organizaciones también deberán avanzar hacia modelos de gobernanza del teletrabajo más claros y equilibrados, capaces de garantizar la equidad entre distintos colectivos y funciones dentro de la empresa.
El informe destaca también el papel de la transformación tecnológica, que seguirá habilitando nuevas formas de colaboración a distancia, aunque exigirá inversiones continuadas en herramientas digitales, ciberseguridad y desarrollo de competencias.
Por último, la evolución del marco regulatorio en ámbitos como la desconexión digital, la prevención de riesgos laborales, la seguridad de la información o el teletrabajo internacional será un factor clave para el desarrollo de estos modelos.
"El reto de las organizaciones no es solo tecnológico, sino organizativo: cómo definir reglas claras, gestionar la confianza y mantener la cohesión cuando los equipos trabajan en distintos lugares", explica Santiago García, cofundador de Future for Work Institute.
El informe concluye ue el desafío para los próximos años no será decidir dónde se trabaja, sino cómo construir modelos de trabajo híbridos que combinen flexibilidad, responsabilidad y resultados.