Redacción. El McKinsey Global Institute (MGI) ha publicado el informe Agentes, robots y nosotros: cómo la IA rediseña el trabajo y las competencias en Europa (Agents, robots and us: How AI reshapes work and skills in Europe), un análisis del impacto de las tecnologías de automatización en el mercado laboral de diez economías europeas.
En relación con la economía española, el documento cifra en 167.000 millones de dólares el valor económico que la inteligencia artificial (IA) y la robótica podrían generar en España de aquí a 2030, con un impacto especialmente pronunciado en el comercio, la industria y el sector público.
Según el informe, el 59 % de las horas de trabajo actuales en España son técnicamente susceptibles de automatización con tecnología ya disponible, porcentaje similar al del conjunto de Europa (58 %) y al de Estados Unidos.
De ese total, un 44 % corresponde a tareas que podrían asumir agentes de software con funciones cognitivas, y el 15 % restante, a robots orientados a tareas físicas.
El empleo, tal y como se conoce hoy, no desaparecerá
Sin embargo, el estudio subraya que la automatización no implica la desaparición del empleo tal y como se conoce actualmente. El 85 % de las habilidades humanas actuales de los profesionales españoles seguirán siendo necesarias en el nuevo entorno laboral. La razón es que aproximadamente el 75 % de las competencias que demandan las empresas se aplican en entornos híbridos, donde la inteligencia artificial actúa como complemento a la intervención humana, no como sustituto.
Uno de los datos más llamativos del informe es el relativo a la demanda de perfiles laborales. Las ofertas de trabajo que requieren "fluidez" en IA -la capacidad práctica de utilizar y supervisar sistemas de inteligencia artificial en el día a día- han experimentado un crecimiento muy pronunciado en España entre 2023 y 2025, superando con creces el ritmo de expansión de los perfiles puramente técnicos.
Por áreas, los profesionales más solicitados se concentran en informática y matemáticas, seguidos de gestión y operaciones comerciales y financieras.
Europa, 1,9 billones de dólares en juego
A nivel europeo, la oportunidad económica derivada de la automatización podría alcanzar 1,9 billones de dólares en 2030. El 82 % de ese valor provendría de agentes de software, frente al 18 % atribuible a la robótica física, una diferencia que el informe explica por la mayor escalabilidad y el menor coste de infraestructura de la inteligencia artificial generativa.
Por primera vez, las profesiones de 'cuello blanco' en ámbitos como las finanzas, la consultoría y la gestión se sitúan en el epicentro de esta transformación, que ya no se limita a las tareas manuales.
A ello se suma un factor estructural: el envejecimiento demográfico reducirá la fuerza laboral europea en los próximos años, y la automatización se perfila como una palanca clave para sostener el crecimiento del PIB.
En un escenario de adopción más lenta, el impacto quedaría reducido a 1,1 billones de dólares, lo que ampliaría la brecha de competitividad con Estados Unidos y China.
Limitación de las empresas europeas
El análisis, basado en 1.800 puestos de trabajo y más de 10.500 habilidades, detecta además una limitación estructural en las empresas europeas: aunque el 90 % ya ha iniciado proyectos de IA, solo una proporción reducida obtiene beneficios significativos.
El principal freno no es tecnológico, sino organizativo; muchas compañías automatizan tareas aisladas en lugar de rediseñar procesos completos.
De cara a 2030, McKinsey anticipa un desplazamiento del tiempo dedicado a la ejecución hacia funciones de supervisión y dirección, lo que sitúa la formación continua y el reskilling como factores determinantes para capturar el potencial de esta transformación.