Inteligencia artificial en el trabajo

Redacción. El 46 % de los trabajadores en España recurre a la inteligencia artificial (IA) de forma frecuente en su jornada laboral: el 15 % lo hace casi a diario y el 31 % varias veces por semana.

Así se desprende del informe People at Work 2026, elaborado por ADP Research a partir de más de 39.000 encuestados en 36 países, que sitúa a España como uno de los países europeos con mayor adopción de la IA en el entorno profesional.

A nivel global, uno de cada cinco trabajadores afirma usar la IA casi a diario, lo que refleja la velocidad con la que esta tecnología se ha integrado en los flujos de trabajo habituales. Sin embargo, el informe detecta una paradoja en la percepción de productividad: los usuarios diarios tienen cuatro veces más probabilidades de sentirse menos productivos que quienes no la utilizan. Según los autores del estudio, esta percepción podría relacionarse con el hecho de que, al delegar tareas rutinarias a la IA, los trabajadores se concentran en proyectos estratégicos más difíciles de cuantificar, lo que obliga a las organizaciones a replantearse sus métricas de seguimiento.

En España, el uso de la IA muestra diferencias según el perfil demográfico. Los hombres la emplean casi a diario en mayor proporción que las mujeres (16 % frente a 13 %), y son los trabajadores de entre 18 y 26 años quienes la usan con más regularidad (18 %). En el extremo contrario, el 33 % de los trabajadores de 55 a 64 años afirma no utilizarla nunca. Aunque el 17 % del total de encuestados en España declara no usar la IA en absoluto —solo Suiza registra una cifra menor, del 14 %—, ese porcentaje es inferior a la media europea, que se sitúa en el 22 %.

El informe también apunta que el 14 % de los trabajadores españoles anticipa un impacto positivo de la IA en sus responsabilidades el próximo año, mientras que el 11 % teme que su puesto sea sustituido por esta tecnología.

Bárbara Gómez, directora de Operaciones de ADP Iberia, subraya que "la IA está transformando la forma de trabajar, pero su sola adopción no garantiza una mayor productividad. Los trabajadores deben mejorar sus habilidades y familiarizarse con las herramientas de IA, comprendiendo cómo se integran en sus flujos de trabajo". Para Gómez, los empleadores tienen ante sí "una oportunidad para invertir en formación que permita a los empleados trabajar eficazmente con la IA, fortaleciendo así su rendimiento, confianza y empleabilidad a largo plazo".

Beneficios del uso de la IA

A escala global, los datos apuntan a beneficios tangibles para quienes adoptan la IA de manera habitual. Solo el 11 % de los usuarios diarios reporta estrés negativo, frente al 23 % entre quienes no la utilizan.

Además, los usuarios frecuentes se muestran más propensos a sentir que forman parte de equipos de trabajo sólidos y a considerar que su empleo está a salvo de ser eliminado.

Nela Richardson, economista jefe de ADP, destaca que "los empleadores que ayudan a los trabajadores a adaptarse a las nuevas formas de trabajar con la tecnología pueden fomentar un entorno laboral donde la IA se perciba menos como una distracción y más como un miembro más del equipo".

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