Redacción. La ansiedad por el segundo idioma, o estrés asociado al uso de una lengua en el ámbito laboral, impide a los profesionales en España participar activamente, aprovechar oportunidades y dar lo mejor de sí mismos en el trabajo.
Así se desprende de una nueva investigación de Busuu, plataforma digital de aprendizaje de idiomas, en la que se destaca que las barreras emocionales y psicológicas que las personas pueden experimentar al hablar otro idioma no son un fenómeno nuevo, sino que se han documentado a lo largo de los años, y que siguen siendo enormemente relevantes en los entornos de trabajo actuales, cada vez más internacionales.
El informe, titulado «El coste silencioso de la ansiedad lingüística en el trabajo» y basado en una encuesta a más de 1000 estudiantes del ámbito profesional de Busuu en 64 países, reveló que el 88 % de encuestados en España se preparan antes de las conversaciones laborales importantes, principalmente redactando guiones (46 %), utilizando aplicaciones de traducción (42 %), repasando vocabulario clave (40 %) o ensayando en voz alta (32 %).
Sin embargo, solo el 13 % utiliza una aplicación de aprendizaje de idiomas para prepararse para estos momentos decisivos.
El informe también puso de relieve que el 56 % de los profesionales en España simplifican lo que quieren decir al utilizar un segundo idioma en el trabajo, y que el 22 % prefiere quedarse en silencio a pesar de tener algo valioso que aportar, mientras que la misma proporción deja que un compañero hable en su lugar.
Asimismo, en las respuestas abiertas, los profesionales en España describieron sentirse incapaces de comunicarse con confianza en situaciones de cara al cliente, reuniones internacionales y presentaciones, y las reuniones fueron la fuente de ansiedad citada con más frecuencia a causa del segundo idioma, especialmente cuando los profesionales tenían que hablar con altos directivos, clientes o compañeros internacionales.
De igual manera, el 42 % de los encuestados identificaron las conversaciones inesperadas o no planificadas como el factor que genera mayor ansiedad por el segundo idioma durante una semana de trabajo habitual, mientras que las llamadas internacionales periódicas del equipo fueron señaladas por el 18 % como el desencadenante programado de ansiedad más común.
Karine Allouche, directora general de Busuu, explica que «la investigación confirma lo que hemos estado escuchando de los empleadores: han invertido mucho en el aprendizaje de idiomas, pero lo que realmente necesitan es personal capaz de rendir en otro idioma cuando la situación lo requiere».
«Creemos que esto será cada vez más importante a medida que la IA transforme el entorno de trabajo. Cuando las organizaciones puedan confiar en la IA para la ejecución, necesitarán personas que destaquen en lo que la IA no puede hacer, como captar el ambiente de una sala, negociar un acuerdo delicado o entablar relaciones con los clientes», añade Allouche.