quiebraRRHH Press. El máximo responsable de la Fundación IDEAS, Jesús Caldera, ha presentado esta mañana el informe “La reforma de las pensiones: ¿cómo va a beneficiar a la sociedad española?”, en el que se plantea que, en ausencia de reforma del sistema de pensiones, la Seguridad Social habría comenzado a tener problemas de déficit a corto plazo, aunque la existencia y amplia dotación del Fondo de Reserva habría permitido auto-sostener el sistema prácticamente hasta 2025.

Según el máximo responsable de IDEAS, si el Gobierno no hubiera acometido la reforma del sistema, el Fondo de Reserva de la Seguridad Social “habría sido insuficiente para mantener el nivel de las pensiones más allá de 10 años desde la aparición de los primeros déficit en el sistema”.

Así, sin la aportación de recursos adicionales, la pensión media descendería hasta los 515 euros (en poder de compra de 2010) en 2050, lo que significaría una pérdida de poder adquisitivo del 35%.

La reforma aprobada garantiza que, con la elevación de la edad de jubilación y el aumento del periodo de cotización para generar derecho a una pensión completa, el sistema va a tener un mayor grado de sostenibilidad, con previsiones de mantener un superávit hasta más allá de 2030 y continuar ampliando el Fondo de Reserva. De esta forma, la aparición de situaciones de déficit se retrasa hasta dentro de dos décadas y el mayor Fondo de Reserva permite que el sistema se auto-sostenga hasta 2045.

Con los dos escenarios de reforma que plantea el informe, la pensión media podría situarse entre 915 y 1.125 euros (en poder adquisitivo de 2010), lo que significa un incremento potencial de entre el 20% y el 44% con respecto a la pensión media actual.

Con la exposición de estas proyecciones, Caldera ha querido tranquilizar a quienes temen que un aumento del tiempo de cotización requerido para el cálculo de la pensión suponga que ésta descienda en términos reales. “Esta preocupación –ha dicho-, que también estuvo presente en el debate público antes de las reformas de 1985 y 1997, es infundada. A posteriori se ha podido comprobar cómo los cambios sirvieron para mejorar aún más el poder adquisitivo, al igual que sucederá ahora, pues la clave está en el aumento de la productividad y, con ello, de los salarios y cotizaciones”.

Caldera ha recordado que las verdaderas causas que han obligado al Gobierno a impulsar la reforma “obedecen a tres cambios estructurales de largo recorrido que son independientes de la crisis: el descenso en la natalidad, la mayor esperanza de vida, y el aumento del poder adquisitivo de las propias pensiones”. De hecho, según explicó, “aunque no hubiera habido crisis, la realidad es que apenas habríamos ganado un año antes de que el sistema entrara en pérdidas. La reforma es necesaria, pues no estamos ante desafíos coyunturales, sino estructurales”.

El máximo responsable de IDEAS ha querido poner en valor el acuerdo con los agentes sociales, lo que convierte al caso español en la mejor referencia europea en la materia, pues, según recordó, ese consenso no ha sido posible en las reformas acometidas en Francia o en Alemania.

Caldera concluyó su intervención mostrando su satisfacción por el grado de equidad del sistema de pensiones español, “uno de los más equitativos del mundo, pues la distancia entre la pensión máxima y la mínima es de apenas 3,5 veces, lo que constituye todo un logro que con las medidas adoptadas por el Gobierno podremos preservar”.

 

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