mejicoRRHHpress. La policía mejicana liberó el jueves a 107 personas que se encontraban en situación de explotación laboral y sexual en una fábrica ilegal de complementos de ropa en el Distrito Federal de Méjico, según recoge el diario mejicano El Universal. Los liberados, que mostraban claros signos de desnutrición y abusos sexuales, trabajaban en la confección de bolsas y pinzas para tendederos en un centro denominado 'Instituto de Rehabilitación de Alcoholismo y Drogadicción Hospital Santo Tomás' (Los elegidos de dios).

La mayoría de las víctimas eran indígenas provenientes de los estados de Veracruz, Méjico, Oaxaca, Puebla, Michoacán, Chiapas y el Distrito Federal, con edades que oscilan entre los 14 y los 70 años, secuestrados en plena calle por los responsables de la fábrica clandestina. Estos, que les hacían trabajar en condiciones insalubres y durante jornadas que iban desde las 8 de la mañana hasta las 12 de la noche, mantenían a los explotados encerrados en salas con cadenas en las puertas para evitar su huida.

Las condiciones laborales provocaron a las víctimas, entre otras lesiones, desnutrición, infecciones en la piel y huesos rotos. Se da la circunstancia de que, aunque la mayoría de los explotados fueron secuestrados en la vía pública, otros fueron enviados al centro por sus propias familias, según informó un funcionario policial.

Se han producido un total de 23 detenciones, entre ellas la del gerente de la fábrica, José Antonio Villar Ramos, y la policía está investigando el paradero de otras 200 personas que, según afirma un testigo liberado por la propia banda criminal, también estaban siendo explotadas.

 

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