RRHHpress. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la eficacia de las respuestas a la crisis centradas en el empleo será limitada mientras no se afronten las causas profundas de la misma, según se desprende del 'Informe sobre el trabajo en el mundo (2009)' elaborado por esta organización internacional.

stock_exchangeSegún la OIT, Los paquetes de rescate a las instituciones financieras han alcanzado niveles sin precedentes en los países en los que la crisis se originó, un coste muy elevado para los contribuyentes y para quienes pierdan o hayan perdido su empleo.

Fin de las prácticas financieras

Por ello la OIT reclama que se ponga fin a esas prácticas financieras y a la toma de riesgo irresponsable que precedieron a la crisis, algo que, según la organización, no será fácil.

El sector financiero ha crecido de forma desmesurada, señala la OIT, y sus prácticas se han extendido a la economía no financiera. Durante largo tiempo se ha esgrimido que los beneficios de hoy serían las inversiones de mañana y se traducirían en más empleo en el futuro, pero la promesa no se hizo realidad.

Una gran parte del incremento de los beneficios ha sido acumulada por el sector financiero, cuyo porcentaje del total de los beneficios corporativos alcanzó el 42% antes de la crisis, en comparación con el 25% que representaba a principios de la década de 1980. Además, los beneficios de las empresas no financieras se utilizan más para pagar dividendos que para invertir en la economía real.

Durante el decenio de 2000, el porcentaje de beneficios utilizado en los países desarrollados para invertir en capacidad física era inferior al 40%, lo que supone 8 puntos porcentuales por debajo de la cifra correspondiente a principios del decenio de 1980.

Presión por los beneficios

Además, según la OIT, Las presiones crecientes para obtener más y mejores beneficios financieros han afectado negativamente a los salarios y a la estabilidad del empleo en la economía real. El descenso mundial del componente salarial del PIB ha sido más pronunciado en los países donde las prácticas financieras de riesgo eran más generalizadas.

La organización se lamenta de que, como demuestra el Informe, las reformas financieras están tardando en materializarse, independientemente de que el propio sector financiero haya tomado medidas para modificar sus prácticas mediante la adopción de códigos de conducta y otras iniciativas no vinculantes.

Cuando empiece la recuperación, las prácticas financieras que provocaron la crisis se reanudarán

En algunos países se teme que una nueva reglamentación provoque el éxodo de este sector. La impresión general es que, a menos que se adopten medidas rápidamente, nada cambiará. A falta de reforma, las prácticas que provocaron la crisis financiera se reanudarán poco después de que comience la recuperación económica. Ello agravaría la fragilidad que ya sufre el mundo del trabajo, y generaría el riesgo de nuevas crisis en el futuro.

 

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