imagen de la noticiaRecursos Humanos RRHH Press - Hollis Thomases, presidenta y CEO de la compañía Web Ad.vantage, proveedora de servicios de marketing digital y publicidad online, publicaba días atrás en Inc. un curioso artículo sobre las razones por las que una empresa no debería dejar en manos de un recién graduado de 23 años la responsabilidad de controlar su marca en Internet.

Thomases asegura no pretender con este artículo atacar específicamente a los jóvenes de 23 años de edad, al igual que asegura estar convencida de que la gente joven no es capaz de gestionar las responsabilidades de una empresa en las redes sociales. En este sentido, la directiva de Web Ad.vantage hace una observación: “solo porque no entiendas de redes sociales no significa que renuncies a todo sentido común y contrates a tu sobrino, sobrina o a cualquier otro recién licenciado, como, por ejemplo, el mejor amigo del hijo de tu cuñada, porque son realmente buenos en Facebook”.

Pese a ello, en opinión de Thomases, si un negocio tiene a los jóvenes como público objetivo, no tendría por qué ser descabellado contratar, en este caso sí, a un joven recién titulado o al típico joven ‘nerd’ de las redes sociales, pero no se debe asumir por regla general que se necesita contratar a alguien joven para gestionar las redes sociales “solo porque sí”.

Esta lógica de contratar a una persona joven “porque sí” es, en opinión de Thomases, exasperante, “y cada vez la veo más y más estos días”, asegura la experta, quien vuelve a remarcar que no se debería poner en manos de un novato recién graduado todos los esfuerzos a realizar en las redes sociales, por estos motivos:

  • No tienen la madurez suficiente. Comparados con los jóvenes de hace 50 años, que estaban deseosos de entrar en la edad adulta y sentar la cabeza, la juventud de hoy no solo no tiene ganas de hacerlo, sino que no siente que ha llegado a la edad adulta hasta sus últimos 20 años o primeros 30, según una investigación de la Universidad de Clark. Además, tienden a sentirse inestables, a centrarse en sí mis@s y a explorar quiénes son y cómo pueden transformar sus vidas, algo genial para los jóvenes, pero no tanto para las empresas que los contratan, particularmente porque ‘redes sociales’ es comunicación con el público de manera madura y responsable.
  • Podrían centrarse en su propia actividad en las redes sociales. Por todo lo expuesto en el punto anterior, si se contrata a un joven como community manager, podría ser necesario preocuparse sobre cómo él o ella está invirtiendo su tiempo. ¿Será necesario vigilar al community manager?
  • Es posible que no tengan la “etiqueta” o experiencia que la empresa demanda. El recién titulado podría tener experiencia con Facebook e Instagram, pero hay que controlar la sustancia de sus actualizaciones y posts. Hay que asegurarse de que los posts publicados reflejan la marca de la compañía, y que no “aterriza” en la cuenta equivocada una foto tomada con smartphone a altas horas de la madrugada. Como mínimo, es necesario contar con una política de redes sociales en la compañía.
  • No es posible controlar a sus amigos. Esto no es exclusivo de los recién titulados, por supuesto, pero es un riesgo a considerar por el empleador. Incluso contratando a un verdadero profesional como community manager, hay que tener la seguridad de que susamigos no postearán contenidos inapropiados en las cuentas corporativas de las redes sociales
  • Ninguna clase puede sustituir la experiencia en el puesto de trabajo. Redes sociales y empresas son muchas cosas en envueltas en una: marketing, servicio al cliente, relaciones públicas, gestión de crisis, branding… ¿Cuál es la experiencia de un recién graduado en estas materias?
  • Podrían no entender el negocio. Cuando una empresa entrega las llaves del reinado de las redes sociales en su organización a un recién llegado, hay muchas cosas que este necesita entender más allá de las propias herramientas sociales. ¿Cuáles son los matices de sus productos o servicios? ¿Qué le hace sobresalir en el mercado? ¿Cuáles son las expectativas típicas de sus clientes? ¿Cómo solucionar problemas o convencer a los clientes para que colaboren un poco más con usted? ¿Para qué sirve su empresa? Ningún nuevo empleado será capaz de absorber estos temas en una noche, por supuesto, pero un flamante recién graduado tendrá una aún mayor curva de aprendizaje.
  • Las habilidades de comunicación son críticas. La comunicación es crítica para una sólida gestión de los medios sociales. Antes de dejar a un joven asumir la elaboración de los posts del blog de la empresa, es necesario hacer un balance de sus habilidades de escritura. Muchos jóvenes todavía no han aprendido el "arte" de la comunicación. Asegúrese de que saben cómo leer entre líneas, en lugar de tomar las cosas demasiado literalmente.
  • El humor es un negocio difícil. A la gente le gusta entretenerse en los medios de comunicación social, al igual que sucede fuera de ellos. ¿Puede un joven empleado comprender los límites del humor y del entretenimiento adecuados a su público objetivo, o podría terminar ofendiendo a su audiencia?
  • El conocimiento de las redes sociales no equivale a un conocimiento técnico. Una buena gestión de los medios sociales requiere una combinación de ambos, e implica conocimientos de producción, herramientas, análisis y otros aspectos del trabajo.
  • Gestión de redes sociales puede convertirse en gestión de crisis. La naturaleza de tiempo real de las redes sociales puede transformar una conversación y participación divertida en un desastre de relaciones públicas, especialmente si la persona a los mandos no piensa por anticipado, es decir, no va unos pasos por delante del resto.
  • Es necesario mantener las llaves. Si finalmente contrata a un recién titulado como community manager, asegúrese de que configure las cuentas de las redes sociales usando el e mail de la compañía y compartiendo las contraseñas con usted. De lo contrario, podría encontrarse sin acceso a las cuentas y sin forma de controlarlas.

Por último, Hollis Thomases recuerda que "las redes sociales no son el principio y fin de todo. Son herramientas de marketing, parte de un creciente arsenal de maneras de llevar su empresa ante sus clientes potenciales. Pensando de esta manera, quizá frene un poco y recapacite más detenidamente sobre a quién contrata y por qué".

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