Recursos Humanos RRHH Press. WhatsApp Messenger, conocida aplicación de mensajería instantánea disponible para smartphones a través de su conexión a Internet, es la app de comunicación líder a nivel global con más de 800 millones de usuarios en el mundo.
Sin embargo, un reciente artículo publicado por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) advierte sobre el carácter políticamente incorrecto y sancionador de la aplicación, concretamente a través de los denominados 'grupos' de WhatsApp.
Francesc Núñez, sociólogo y profesor de los Estudios de Artes y Humanidades de la UOC, señala en dicho artículo que “un grupo de WhatsApp, simbólicamente y formalmente, cierra, genera, un espacio diferenciado y de aparente privacidad”, en el que el “uso de tópicos y prejuicios forma parte de los mecanismos de identificación personales y del propio grupo”.
Por su parte, Begonya Enguix, antropóloga y profesora de la UOC, afirma que “los grupos de WhatsApp reúnen a grupos de iguales, siguiendo líneas de género y edad que son líneas de organización social básica, y se constituyen, generalmente, en torno a afinidades e intereses comunes”.
Políticamente incorrecto
Núñez considera que la identificación con el grupo “te predispone a sentirte parte de algo que no es el resto del mundo, te configura una forma de entender el 'nosotros' que se genera y lo que la conversación puede desarrollar”, mientras que Enguix explica que “la falsa sensación de pertenencia a un grupo y la impunidad que reina en él contribuyen a que afloren comentarios, actitudes y posicionamientos que en contextos más abiertos y plurales no surgen, porque se sabe que no son 'políticamente correctos'”.
Este 'espacio íntimo' permite dar carta blanca a ocurrencias y bromas. “Ser ingenioso o escandaloso forma parte del prestigio personal y del grupo, del reconocimiento de uno mismo y de la consolidación del 'nosotros'”, afirma Núñez, que añade que los prejuicios y los tópicos “son clave para la vida social y para las dinámicas y las identificaciones del grupo, y más en el ámbito de las conversaciones electrónicas”.
Sanción social
Por otro lado, la propia naturaleza de la aplicación impone en los grupos de WhatsApp una 'sanción social'. Para Manuel Armayones, profesor de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, “WhatsApp tiene elementos de sanción social en tanto que todos los miembros reciben la notificación de que esta persona ha abandonado el grupo”.
Esta circunstancia “puede generar interpretaciones poco afortunadas que tengan un cierto coste social para aquel que se va del grupo”, añade Armayones, presión social que se ha convertido en uno de los problemas más comunes en los grupos de WhatsApp.
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