Recursos Humanos RRHH Press. La incorporación de las TIC al entono educativo ha propiciado la aparición de la figura del profesor 2.0, un docente que requiere la adquisición de una serie de cualidades y competencias tecnológicas para poder integrar eficazmente los contenidos digitales en el aula.
La formación del profesor 2.0 debe orientarse no solo a la mera utilización de los nuevos recursos digitales, sino también a integrarlas eficazmente en las actividades didácticas, lo cual implica algunos cambios metodológicos importantes en la forma de impartir la enseñanza.
Stephen England, responsable en España de la marca Legamaster, división de soluciones visuales de comunicación de edding AG, principal fabricante de rotuladores de alta calidad en Europa, asegura que “los docentes están haciendo un gran esfuerzo de adaptación a esta nueva etapa protagonizada por la tecnología digital”, y añade que, pese a que “todavía queda camino por recorrer, se nota un profundo cambio de mentalidad y de predisposición que se ve reflejado en el aumento del uso de soluciones tecnológicas en los centros educativos”.
En este contexto, Legamaster ha señalado las competencias tecnológicas que debe tener un profesor 2.0:
Adquisición de los conocimientos técnicos necesarios sobre sistemas operativos (Windows, Linux...) y herramientas de seguridad, protección al menor y control parental. Es imprescindible que el docente conozca las técnicas de control para poder trabajar con seguridad en entornos web con menores
Adaptación a los nuevos materiales digitales con los cambios metodológicos que implican. La incorporación de las TIC en el aula ha implicado cambios importantes en la metodología tradicional de clase magistral. La llamada ‘flipped classroom’ orientada a desarrollar una formación más práctica, basada en el trabajo colaborativo a través de proyectos, es ya un hecho que se está consolidando en muchos centros educativos
Asumir un nuevo roll de ‘coach’ o entrenador personal. El rol del docente en esta nueva etapa educativa requiere ir mucho más allá que seguir las lecciones impresas en el libro de texto. Debe ser abierto y paciente con los alumnos y, sobre todo, asumir un papel motivador para la obtención de resultados. Esto es posible gracias a nuevas posibilidades para aumentar la atención y la concentración, como por ejemplo, con las pizarras digitales interactivas (PDi), la gamificación, impresoras 3D, etc.
Utilización de los recursos web como herramientas educativas. Dentro del cambio metodológico, el uso de la información online con un fin más didáctico es uno de sus principales retos. El docente ha de tener criterio y ser capaz de seleccionar las herramientas web más adecuadas en cada momento para potenciar las inteligencias múltiples de sus alumnos y con ello conseguir el máximo interés por las materias
Dominar la participación bidireccional entre educadores y alumnos, así como fomentar una nueva estructura física del aula. Los docentes 2.0 deben disponer de un gran dominio de las herramientas de comunicación digital que les permita compartir toda la información entre todo los alumnos para facilitar al máximo la participación colaborativa.
Además, deben de estar preparados para los posibles cambios físicos en las aulas relacionados con las nuevas metodologías: organización de mesas en grupos, incorporación de pizarras digitales, pantallas táctiles de gran formato, el uso de tablets en cada puesto, deberes que se autocorrigen online, actividades grupales…
Los profesores son más 2.0 que las profesoras
Muchos expertos coinciden en que la actitud que muestran los docentes hacia las TIC tiene una mayor implicación en el uso que hacen de ella en sus prácticas educativas, afectando de manera positiva o negativa a su utilización profesional.
De ello deducen que los profesores todavía presentan actitudes más favorables que las profesoras en lo relacionado al manejo y la predisposición a usar las TIC. Por otro lado, hay más actitud positiva por parte de los profesores que disponen de más posibilidades de interacción con las TIC.
Sin embargo, Stephen England, confirma que “la actitud frente a las TIC es cada vez más positiva por parte de los docentes, independientemente de si son hombres o mujeres”, aunque “sigue siendo necesario organizar acciones formativas prácticas para los docentes que sean realmente útiles para su asignatura y sus actividades diarias”.
RRHHpress.com