Redacción. El 75 % de los empleados de medianas y grandes empresas estarían dispuestos a mantener sus dispositivos tecnológicos más tiempo si fueran conscientes de los beneficios medioambientales que ello supondría.
Así se desprende de un estudio de Atos, multinacional de servicios tecnológicos y de transformación digital, titulado ‘Nueva estrategia basada en datos para aumentar la sostenibilidad del lugar de trabajo digital’, basado en el análisis de datos de 28,5 millones de dispositivos.
El informe también pone de relieve la necesidad de una mayor concienciación de los empleados sobre las prácticas de ahorro de energía, ya que el 16 % de los dispositivos se dejan funcionando continuamente sin apagarlos, pudiendo fluctuar la intensidad de carbono hasta 2,3 veces a lo largo del día.
Por ello, según Atos, informar a los usuarios sobre los mejores momentos para utilizar la red eléctrica y fomentar el uso de la batería podría contribuir a una mayor eficiencia energética.
Prolongar la vida de los dispositivos
Según señalan desde Atos, puesto que el 79 % de la huella de carbono de un ordenador portátil se produce durante su fabricación, y que cada nuevo dispositivo genera aproximadamente 338 kg de equivalente CO2 antes de ser utilizado, alargar su ciclo de vida puede tener un impacto considerable.
El estudio también subraya que los ciclos de vida de los dispositivos pueden extenderse sin comprometer la satisfacción del usuario. Por ejemplo, al aumentar el ciclo de renovación estándar de tres a cuatro años, las empresas pueden reducir un 25 % las emisiones del dispositivo sin perjudicar su rendimiento ni afectar la experiencia del usuario.
Además, la renovación de los dispositivos basada en datos y en su estado, combinada con el reacondicionamiento, puede lograr una vida útil de entre 8 y 10 años.
La investigación de Atos revela que el 76 % de los portátiles de las grandes organizaciones pueden ser remanufacturados, y que el 24 % restante podría ser reacondicionado o reciclado para contribuir a la economía circular.