El estrés afecta a más de la mitad de los profesionales que trabajan con datos en España

Redacción. Un informe global reciente elaborado por Canva, plataforma de comunicación visual, ha puesto en evidencia los retos que afrontan a diario los profesionales en España a la hora de trabajar con datos.

Aunque su utilización resulta esencial para las operaciones empresariales actuales, la gestión de grandes volúmenes de información continúa implicando desafíos relacionados con la confianza, la claridad y la competencia, especialmente en equipos de ventas y marketing. Como consecuencia, surgen errores, ineficiencias y una creciente sensación de estrés laboral.

Con el título 'Más allá de las cifras: Cómo redefine la comunicación contar historias con datos', el estudio, que recopila las respuestas de más de 2.400 profesionales de marketing y ventas de Europa, Norteamérica y Asia-Pacífico, señala que las metodologías tradicionales para tratar datos ya no son suficientes para los equipos modernos.

Desconfianza con grandes volúmenes de datos

Así mismo, el informe remarca que existe una oportunidad estratégica para quienes ocupan puestos de liderazgo: invertir en habilidades de narrativa de datos (data storytelling) puede ofrecer un impacto relevante.

En el caso de España, el 79 % de los profesionales afirma sentirse seguro manejando datos. Sin embargo, esta confianza se ve reducida al tratar de interpretar grandes volúmenes de cifras.

El 80 % declara saber analizar e interpretar datos, pero casi la mitad, un 47 %, reconoce cometer errores que afectan su labor con hojas de cálculo.

Las principales dificultades detectadas incluyen problemas con fórmulas (34 %), con la interpretación de hojas de cálculo complejas (40 %) y con el análisis de datos en general (36 %).

A pesar de que el 94 % de las organizaciones de España ofrece formación en alfabetización de datos, superando el 83% de promedio global, el estrés persiste: el 51 % de los profesionales admite experimentar estrés ante el trabajo con datos y el 54 % preferiría evitarlo completamente, frente al 30 % de media mundial.

Según el informe, estos obstáculos pueden repercutir de forma directa en los resultados empresariales, en particular en áreas donde los datos resultan indispensables para poner en marcha estrategias efectivas y conectar con audiencias.

Competencia indispensable

La alfabetización en datos se consolida como una competencia imprescindible: un 74 % indica que la dependencia del análisis de datos ha aumentado en los últimos dos años, y un 82 % de los puestos corporativos requiere destrezas ligadas al uso eficiente de los mismos.

El 92 % ya trabaja con datos o con hojas de cálculo semanalmente. Convertir cifras en narrativas convincentes pasa de ser una habilidad especializada a una exigencia generalizada, a tenor de que cuatro de cada cinco empleados se sienten más seguros presentando información a través de visualizaciones, y más del 80 % considera que estas refuerzan su credibilidad.

Sin embargo, un 30 % señala que crear visualizaciones efectivas sigue siendo un reto, lo que evidencia la necesidad de herramientas que faciliten la narración visual.

En relación con el papel de la inteligencia artificial, el 77 % opina que podría optimizar la tarea de trabajar con datos, automatizando procesos y sugiriendo visualizaciones pertinentes.

Aun así, persisten dudas en torno a la precisión, la creatividad y la confianza en estas tecnologías. El informe refleja también que las personas en puestos directivos están invirtiendo en herramientas muy específicas para impulsar la alfabetización visual de los equipos.

"Trabajar con datos no debería estar reservado solo a especialistas. Cuando das a los equipos las herramientas y la formación adecuadas para convertir los números en narrativas, puedes desbloquear un gran potencial en una organización" afirma Duncan Clark, responsable de Canva en EMEA y cofundador de Flourish, adquirida por Canva.

"El objetivo no es convertir a todas las personas en científicos de datos, sino empoderarlas para que interpreten las cifras con confianza y las transformen en historias atractivas y convincentes, ya sea para presentaciones internas o contenido externo. Los datos por sí solos no mueven a las personas, pero las historias sí. Ese debe ser nuestro enfoque", añade Clark.

 

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