Imagen de la noticia

Redacción. Whirlpool España celebró el pasado viernes, 20 de septiembre, su Community Day, un día en el que los empleados dedican su jornada laboral al voluntariado.

El objetivo de la edición de este año era crear conciencia sobre el valor de los alimentos y cómo evitar su desperdicio. Este es uno de los pilares de la política de responsabilidad social de la compañía, además del acceso a la vivienda y el empleo juvenil.

Anna Carbonell, directora de RRHH de Whirlpool España y Portugal, explica que la actividad programada para este año seguía también la línea de “uno de nuestros valores corporativos: la diversidad y la inclusión”.

Una trentena de trabajadores de Whirlpool España, con sede en Badalona (Barcelona), cocinaron menús nutritivos junto a usuarios de la asociación local Aspanin, entidad que trabaja por la inclusión de personas con discapacidad intelectual, defendiendo sus derechos y promocionando todo tipo de servicios.

“El Community Day es un momento esperado por todos, porque pasamos una jornada realizando una actividad en equipo que, además de ser lúdica, tiene una finalidad útil para la sociedad”, añade Carbonell.

En esta jornada culinaria, organizada por Whirlpool con la colaboración de la Fundación Randstad, los participantes, distribuidos por equipos, elaboraron un menú completo que fue valorado posteriormente por un jurado. La jornada finalizó con la degustación de los platos.

Utilizamos cookies propias y de terceros para posibilitar y mejorar su experiencia de navegación por nuestra web. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.