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Redacción. El empleo relacionado con la asistencia domiciliaria podría caer un 20 % en España este año por la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) hasta los 950 euros mensuales.

Así lo estima Felizvita, empresa social de servicios asistenciales para personas dependientes, desde la que advierten que el empleo en este sector podría verse lastrado por la imposibilidad de algunas familias de asumir el encarecimiento del servicio.

La compañía ha señalado que en el primer mes operativo del nuevo SMI, el 6 % de sus clientes han solicitado ya una reducción de sus servicios o el cese de los mismos a causa del incremento de los costes.

Para Guillermo Molina, director general de Felizvita, “este primer dato evidencia una tendencia clara que no solo derivará en pérdida de empleo, sino también en precarización del mismo, pues las jornadas se acortarán y habrá familias que optarán por recurrir a la economía sumergida para conseguir ese servicio que para ellas es de primera necesidad, como es atender a sus mayores dependientes”.

El último incremento de 50 euros/mes en el salario mínimo, con 14 pagas anuales, supone una subida de 58,33 euros/mes, a los que hay que sumar 22,50 euros/mes del coste asociado a la actualización de la cotización a la Seguridad Social.

En total, el aumento del coste salarial para las empresas asciende a 80,83 euros/mes. De cara a las familias, según Felizvita, el servicio asistencial, para aquellos clientes que necesitan asistencia en jornada completa, se ha encarecido en más de 105 euros/mes.

“Hay que tener en cuenta que más del 80 % del precio de los servicios asistenciales corresponde a costes de contratación, salarios, seguros sociales, contingencias por enfermedad, etc., lo que hace que no quede más remedio que ajustar al máximo los salarios si queremos mantener unos precios viables para las familias que permitan tener un servicio de calidad a un precio accesible”, afirma Marta Cuesta, directora de RRHH de Felizvita.

“A pesar de ello, un 15 % de nuestros clientes ya nos han hecho llegar sus quejas por el enorme perjuicio que les supone esta medida”, añade Cuesta.

Los principales usuarios de los servicios asistenciales son mayores de 65 años y personas en situación de dependencia, cuya pensión no ha aumentado de forma equivalente a la subida del sueldo que han de pagar a su asistente o cuidador.

Así, mientras el SMI ha aumentado un 5,5 % en enero de 2020, las pensiones por jubilación lo han hecho en un 1,32 %, las de viudedad en un 1,14 % y las pensiones por incapacidad un 0,72 %, según datos oficiales de la Seguridad Social.

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