imagen de la noticiaRRHH Press. La evolución de la crisis laboral de España, sin parangón en su historia moderna, hace prever una lenta recuperación, aun cuando ya han pasado 40 meses desde su inicio (Tercer trimestre de 2007), según advierte la Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal (AGETT).

Todo apunta, según la patronal de las ETTs, a que la recuperación en materia de empleo será moderada y no se recobrarán los valores propios de un año “normal” de afiliación, al menos, hasta dentro de cinco años. Así, en la crisis del 92-94, fueron necesarios 39 meses desde que se diera el valor mínimo de afiliación (enero del 94), hasta recuperar los niveles de afiliación previos a la crisis (abril de 1997). En el caso de la actual recesión laboral, con un desplome más profundo y prolongado del empleo, las previsiones de recuperación se alejan, al menos en un quinquenio.

En cuanto al paro registrado, más de tres años después del inicio de la crisis, todo apunta a que aún no se ha tocado techo. La tendencia de la actual recesión, muestra que en los últimos dos años, el otoño y el invierno vienen marcados por un considerable aumento del paro, por lo que todo apunta a que el máximo podría alcanzarse en marzo de 2011.

Caída de la ocupación del -1% en febrero, con un total de 18,2 millones de ocupados

Por otra parte, el Indicador Avance del Mercado Laboral (AML) Afi-AGETT muestra, para los próximos meses, una lenta atenuación del deterioro en el empleo, desde la caída experimentada en noviembre del -1,3% hasta el 1% interanual en febrero de 2011, que situaría el agregado total en 18,2 millones de ocupados.

Por cada euro invertido en las políticas de integración en el empleo, se destinan 4,2 € a políticas pasivas

Según el borrador de los PGE para 2011, con 30.474 millones de euros destinados a políticas pasivas de empleo, frente a 7.323 millones para las activas, se desprende que, por cada euro que se invierte en mejorar las posibilidades de los parados a la hora de encontrar un empleo, se destinan 4,2 € a las políticas pasivas.

Para el Presidente de AGETT, Francisco Aranda, “el deterioro laboral que experimenta nuestro país hace necesario replantearse la eficiencia de la distribución del gasto en las políticas de empleo. Es necesario equilibrar el gasto entre las políticas activas y pasivas para facilitar la integración en el empleo, garantizando a los desempleados unos ingresos mientras estén en el paro”.

Así, esta proporción del gasto entre políticas pasivas y activas se ha incrementado respecto a años anteriores. Con los últimos datos armonizados de la OCDE (2008), se observa cómo en España se destinaban 3,15 € a las políticas pasivas, por cada euro dirigido a las políticas activas. En cambio, de media en la OCDE, la proporción del PIB que se destina a las políticas pasivas frente a las activas es de 1,9. Además, la inmensa mayoría de países desarrollados destinan una mayor proporción del gasto que España a la gestión y fortalecimiento de los Servicios Públicos de Empleo para mejorar la calidad de la intermediación laboral (0,16% del PIB de media de la OCDE frente al 0,13% en España).

Para Aranda, “una conclusión que podemos extraer del análisis del reparto del gasto en las distintas economías desarrolladas es que, la mayor equivalencia entre las políticas activas y las pasivas de empleo, así como su apuesta por el fortalecimiento de los SPE en colaboración con las agencias privadas de empleo, puede ser una de las claves que fomentan la reducción del paro. Por eso, en medio de este debate sobre la reforma de las políticas activas de empleo, debemos ser hábiles y apostar por aquello que nuestros vecinos llevan años haciendo. No se trata de aumentar el gasto, sino de gestionarlo eficientemente para lograr el objetivo de acabar con el elevado número de desempleados. Eso se consigue vinculando de una forma más equilibrada las políticas activas y pasivas de empleo, así como aunando esfuerzos, públicos y privados, para dotar de una red sólida de intermediación a nuestro mercado laboral”.

La mejora en la productividad del tercer trimestre de 2010 se debe a la destrucción de empleo y no a una mayor eficiencia económica

Un dato preocupante que se extrae del análisis de la evolución del PIB y del empleo es que la productividad aparente del trabajo en España viene determinada por la destrucción de empleo y no por un modelo económico eficaz. Es decir, la productividad en nuestro país viene determinada por la mala causa.

El PIB empieza a mostrar signos de mejora con un incremento del 0,2% en el tercer trimestre de 2010. Sin embargo, este incremento no es todavía capaz de generar empleo, que cae al 1,7% en el tercer trimestre de 2010. Como resultado de ambos, la productividad aparente del trabajo en España se situó en el 1,9%. Esta es una tendencia que se aprecia en toda la serie histórica comparable (primer trimestre de 1996), y se hizo especialmente notable en el año más duro de la crisis (2009).

En el tercer trimestre del año pasado, el PIB cayó un 3,9% interanual y el empleo lo hizo al 7,2% (la mayor caída interanual desde el primer trimestre de 1996), lo que se tradujo en el mayor aumento de la productividad aparente del trabajo en el mismo periodo (3,3%).

Según Aranda, “debemos plantearnos un profundo cambio en el modelo productivo de nuestro país en el que se apuesten por aquellos sectores que aporten un verdadero valor añadido y no sea únicamente la destrucción de empleo la que marque la mayor o menor productividad laboral. O reinventamos la economía desde la base, o nos arriesgamos a arrastrar un modelo deficiente en el futuro”.

Europa saldrá de la crisis a dos velocidades

Las previsiones de la Comisión Europea en materia de crecimiento dividen a Europa en dos grandes bloques según lo previsto para el próximo 2011. Así, el Norte y el Centro de Europa experimentarán un fuerte crecimiento del PIB y del empleo, mientras que el sur europeo e Irlanda saldrán de la recesión de una forma mucho más gradual y moderada. El eje de mayor crecimiento se sitúa en los países Bálticos, con incrementos superiores al 3%, mientras que la media para la UE-27 se sitúa en el 1,7%. Estonia liderará el incremento del PIB (+4,4%), seguida de Polonia (3,9%), Letonia (3,3%) y Suecia (3,3%).

España (0,7%), Irlanda (0,9%) Italia (1,1%) y Francia (1,6%), presentarán aumentos por debajo de la media europea (1,7%), mientras que las únicas que decrecerán serán Grecia (-3%) y Portugal (-1%).

España registrará en 2011 una evolución del empleo y de la productividad sensiblemente peor que la media Europea

Las previsiones de la Comisión Europea sitúan, en España, una caída del 0,3% en el empleo para el conjunto de 2011, sólo por encima de Grecia (-2,6%), Irlanda (-0,8%) y Portugal (-0,7%).

Por su parte, países como Estonia (2,9%), Luxemburgo (2%), Polonia (1,3%), Malta (1,2%) o Lituania (1,1%) experimentarán un mayor repunte en la ocupación. Éstos, junto con Suecia y Finlandia (0,9%), y Alemania y Austria (0,7%) presentarán incrementos en el empleo por encima de la media de la UE-27 (0,4%).

En línea con lo explicado anteriormente sobre la relación entre la destrucción de empleo y la productividad aparente del empleo, en España se prevé que la productividad aumente un 1%, por debajo de la media comunitaria (1,4%) y muy lejos de los incrementos de países como Letonia (2,9%), Hungría (2,7%), Eslovaquia y Polonia (2,6%) o Suecia (2,4%).

 

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