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Redacción. El profesorado de primaria y secundaria en formación tiene interiorizados estereotipos de género que podrían mermar el número de vocaciones de sus futuras alumnas por las carreras científicas y técnicas.

Así lo ponen de relieve los resultados preliminares de un estudio del grupo de investigación Género y TIC (GenTIC) del Internet Interdisciplinary Institute (IN3) de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

Según los últimos datos del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, destacados por la UOC, en España, en el curso 2017-2018, solo el 28 % de las personas matriculadas en ingeniería son mujeres, cifra que solo ha crecido cuatro puntos en la última década.

Impacto de los estereotipos

Aunque tanto las mujeres como los hombres son igualmente capaces de dedicarse a cualquiera de estas carreras, la diferencia, según la UOC, la marcan los estereotipos arraigados en la sociedad sobre las aptitudes y competencias de cada género, como, por ejemplo, que las mujeres tienen mejores habilidades comunicativas y los hombres son mejores en cuanto a la abstracción y el cálculo. Eso hace que muchas chicas no se sientan aptas para desarrollar una carrera en profesiones relacionadas con el cálculo y la tecnología.

Uno de los factores que perpetúan los estereotipos de género entre los niños y las niñas son sus propios profesores y profesoras. En este sentido, María del Carmen Gallego, investigadora del grupo de investigación GenTIC del IN3 de la UOC, asegura que “hay estudios que muestran que existe una actitud diferente ante los niños y las niñas por parte del profesorado. El profesorado que muestra estas creencias tiende a incentivar a los chicos a que aprendan más ciencia que las chicas, quizá de forma inconsciente. Eso contribuye a que haya profesiones tan sesgadas”.

Los estereotipos no solo repercuten en la motivación, sino también en la percepción que las pequeñas tienen de sus propias capacidades y en los resultados que finalmente obtienen. “Todavía no hay una conciencia de la importancia de los estereotipos en el hecho de que los niños y las niñas acaben eligiendo unos estudios u otros”, explica Gallego.

El estudio del grupo de investigación Género y TIC (GenTIC) del Internet Interdisciplinary Institute (IN3) de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) se desarrolló entre estudiantes de la UOC del grado de Educación Primaria y del máster universitario de Formación de Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanza de Idiomas, que serán los futuros profesores. Además, se han realizado entrevistas a 24 estudiantes de ambos sexos de universidades de Barcelona.

Los resultados muestran que el profesorado en formación todavía tiene interiorizados estereotipos de género en cuanto a las capacidades de los niños y las niñas. “La mayoría de estudiantes, sean chicas o chicos, del grado y del máster de educación siguen atribuyendo mejores capacidades a las niñas para la educación, las ciencias sociales y las humanidades, y a los niños para los números, la tecnología, la informática, las ciencias experimentales y todas aquellas tareas abstractas y técnicas”, informa Gallego.

“Lo más sorprendente es que no son conscientes de tener estos estereotipos y de lo que pueden llegar a influir en el alumnado, en la percepción de sus propias habilidades, en sus intereses y en sus notas”, añade Gallego.

Además, las entrevistas han constatado que no existe una formación específica en perspectiva de género dentro de los planes de estudios de los futuros profesores, lo que hace más difícil que ellos mismos puedan detectar y revertir los estereotipos.

Los primeros resultados de la investigación de la UOC también destacan la falta de referentes femeninos en profesiones relacionadas con la ingeniería y la tecnología en los libros de texto, tanto de primaria como de secundaria. Sin embargo, con la tendencia creciente de que cada profesor elabore su propio material didáctico, los sesgos que ellos y ellas puedan tener cobran, incluso, más relevancia que los de las editoriales, advierte Gallego.

“Es fundamental empezar a realizar talleres de formación de expertas y expertos en perspectiva de género, para el profesorado infantil, de primaria, de secundaria y, por supuesto, universitario. Estamos en la era tecnológica y digital. Necesitamos más mujeres implicadas en construir esta nueva realidad para neutralizar la tecnología sexista de hoy y del futuro. No podemos quedarnos atrás”, concluye María del Carmen Gallego.

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