Imagen de la noticia

Redacción. El 75 % de los directivos en España cree que un entorno o cultura de trabajo inclusivo es fundamental para el éxito de su negocio, pero solo el 29 % considera la diversidad una prioridad clave para su negocio.

Así lo pone de relieve el informe Getting to Equal: El valor oculto de los Culture Makers, realizado por Accenture, en más de 28 países.

El estudio desvela la brecha de percepción que existe en la forma en la que los directivos y los empleados ven el progreso hacia la igualdad. En este sentido, el 83 % de directivas y 71% de directivos señalan que el fomento de la cultura de inclusión es fundamental para su desarrollo profesional, pero no ven ningún progreso en los esfuerzos de los directivos para construir un lugar de trabajo más igualitario.

Mientras que el 72 % de los directivos consultados en España considera que crean ambientes que fomentan el sentido de pertenencia, solo el 20 % de los empleados está de acuerdo con esta afirmación.

Además, la proporción de empleados que no se sienten incluidos en sus organizaciones es seis veces mayor de lo que creen los ejecutivos, un 3 % frente al 19 %, respectivamente. Sin embargo, destaca que España no es de los países con los resultados más dispares. La proporción de trabajadores que no se sienten incluidos en su organización, a nivel global, es diez veces mayor.

El estudio también destaca que estrechar esta brecha de percepción en un 50 % aceleraría la carrera de mujeres y hombres, y, además, las compañías podrían incrementar sus beneficios a nivel global un 33 %, lo que supondría 3,7 billones de dólares.

Las compañías en Asia podrían incrementar sus beneficios 1,35 billones de dólares, en Estados Unidos 1,05 billones de dólares, en Europa 850.000 millones de dólares, en Latinoamérica 200.000 millones de dólares, en Canadá 120.000 millones de dólares y en África y Oriente Medio 170.000 millones de dólares.

En el caso de España, si la brecha de percepción se redujese a la mitad, la proporción de mujeres que se sienten miembros clave dentro de su equipo, con influencia real en las decisiones, pasaría de 1 de cada 6 a más de 1 de cada 3.

Además, la proporción de mujeres que aspirarían a alcanzar una posición de liderazgo en su organización aumentaría hasta el 22 %.

"La creación de una cultura de igualdad debe estar en primera línea de cualquier plan de negocio. Hay que interiorizar la creencia de que la diversidad no es solo lo correcto, sino un imperativo de negocio, igual que cualquier otra prioridad estratégica", afirma María José Sanz, managing director y responsable del Comité de Igualdad y Diversidad de Accenture en España, Portugal e Israel.

"Cuando se da prioridad a una cultura fuerte e igualitaria en el lugar de trabajo, todo el mundo se beneficia y, como resultado, las organizaciones obtienen una mayor innovación y crecimiento", añade Sanz.

Utilizamos cookies propias y de terceros para posibilitar y mejorar su experiencia de navegación por nuestra web. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.