Redacción. El trabajo híbrido ha permitido al 53 % de las mujeres crecer en el entorno laboral o solicitar puestos de mayor responsabilidad.
Así se desprende del informe ‘Avanzando hacia la igualdad: women in the hybrid workplace’, elaborado a nivel global por IWG, proveedor multinacional de soluciones de trabajo híbrido, que pone de relieve que esta modalidad laboral no solo favorece la ruptura del ‘techo de cristal’, expresión que designa un límite para el ascenso laboral de la mujer, sino que, además, está abriendo nuevas oportunidades profesionales a aquellas mujeres pertenecientes a grupos minoritarios, como las que se identifican como LQTBIQ+, discapacitadas o de minorías étnicas.
En este escenario, para el 73 % de las mujeres de grupos minoritarios, el trabajo flexible ha abierto nuevas oportunidades que no habrían tenido de otro modo, mientras que el 70 % considera que el trabajo flexible favorece la inclusión laboral.
En esta misma línea, una de las razones principales para optar por el formato híbrido es la disminución de los traslados a la oficina. Así, según datos del estudio de IWG, para el 89 % de las mujeres el trabajo híbrido también ha contribuido a facilitar un mejor equilibrio entre la vida laboral y personal, evitando así los traslados a la oficina y permitiéndoles trabajar más cerca de casa.
De igual forma, el 38 % de las mujeres encuestadas afirma que este modelo de trabajo les ha ofrecido la posibilidad de tener más tiempo libre.
Por otra parte, el informe revela también que el 43 % de las mujeres encuestadas han cambiado de sector gracias al trabajo híbrido, que el 27 % de aquellos que reportaron problemas de salud mental experimentaron mejoras al adoptar el trabajo híbrido y que el 70 % coincidió en que esta modalidad laboral ha tenido un impacto positivo en sus carreras profesionales.
Además, estudios recientes de IWG señalan el trabajo híbrido como una estrategia crucial para que los responsables de Recursos Humanos atraigan y retengan el talento. Esto es especialmente importante en el caso de las mujeres, ya que el 40 % de las trabajadoras indicaron que la falta de flexibilidad fue un factor decisivo a la hora de dejar su anterior empleo.