imagen de la noticiaRecursos Humanos RRHH Press - El Gobierno de Cantabria y su Consejería de Sanidad y Servicios Sociales han presentado a colegios de Médicos y Enfermería de la región el borrador del Plan de Prevención y Atención ante Incidentes Violentos en el Ámbito Sanitario, con el que se pretende prevenir y reducir las agresiones a profesionales sanitarios, un problema de gravedad creciente.

Según informa el Gobierno regional, la finalidad del plan es poner a disposición de los profesionales sanitarios medidas y recursos para prevenir y afrontar la violencia en el trabajo y minimizar los efectos de las agresiones, a través de asistencia jurídica, sanitaria y psicológica, ofreciendo la vía más adecuada en cada caso.

Entre los objetivos generales del Plan figuran garantizar la asistencia sanitaria y jurídica a los profesionales que hayan sido víctimas de agresiones, reducir la conflictividad y mejorar la confianza y la seguridad en la relación profesional-usuario, que los sistemas de prevención y protección funcionen para que los profesionales puedan trabajar con eficacia y que los profesionales conozcan y utilicen las herramientas para prevenir y actuar ante un incidente violento.

Para lograr sus objetivos, el Plan de Prevención y Atención ante Incidentes Violentos establece la puesta en marcha de medidas preventivas como la información y concienciación de los profesionales sobre los factores de riesgo de incidentes violentos y sobre el manejo de situaciones conflictivas o la adecuación de infraestructuras e instalaciones en los centros con mayor probabilidad de que ocurran, que se dotarán de timbres de alarma, salidas alternativas, videocámaras, etc.

El Plan de Prevención y Atención ante Incidentes Violentos en el Ámbito Sanitario tiene como fin frenar la tendencia creciente de este tipo de situaciones, que en 2012, en Cantabria, prácticamente duplicaron las cifras de años anteriores, según las notificaciones efectuadas a las gerencias del Servicio Cántabro de Salud (SCS). Entre 2008 y 2012 los profesionales del sistema sanitario público comunicaron 321 incidentes violentos, de los cuales un 45% se produjo en Atención Primaria y el resto en los hospitales de Laredo, Sierrallana y Valdecilla.

Ante este tipo de situaciones, y tal como establece el nuevo Plan, los profesionales pueden solicitar la presencia de otros profesionales (para que actúen como ayuda o como testigos) o incluso alertar a las fuerzas de Orden Público. Pero además, tendrán la oportunidad de informar al responsable del centro de trabajo y cumplimentar la hoja de registro del incidente.

Posteriormente, el profesional que haya sido víctima de un incidente violento recibirá una asistencia integral, tanto de tipo sanitario (para tratar los efectos físicos o psicológicos de la agresión), como laboral (para no tener que seguir atendiendo al agresor, si así lo solicita), y también legal y jurídica.

En este sentido, el SCS ofrecerá a sus profesionales todo el asesoramiento y la asistencia letrada necesarios para emprender acciones por la vía administrativa (con el fin de lograr una sanción administrativa) o por la vía judicial, bien civil o bien penal. Por su parte, los trabajadores de la red sanitaria privada podrán recurrir a los servicios jurídicos de los colegios profesionales.

El Plan de Prevención y Atención de Agresiones en el Ámbito Sanitario se fundamenta en el derecho de los trabajadores a la integridad física y a una protección eficaz en materia de seguridad, tal como recogen las legislaciones estatal y autonómica.

Agresiones verbales, las más frecuentes

En Cantabria, según datos recogidos entre 2008 y 2012, las agresiones verbales (amenazas, insultos, injurias) suponen un 84% del total y el resto son agresiones físicas. Los profesionales afectados con mayor frecuencia pertenecen al personal de enfermería (un 39%, con 126 notificaciones) y al personal médico (119 casos, un 37%), seguidos de los auxiliares de enfermería (14%) y otros.

Por ámbito laboral, las consultas son los lugares donde se producen incidentes violentos con mayor frecuencia (un 40%), seguidas de las plantas de hospitalización y los servicios de urgencia, con un 27% cada uno. Las urgencias son precisamente las que registran una mayor proporción de agresiones físicas, ya que un 28% se producen en este entorno.

RRHHpress

 

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