Recursos Humanos RRHH Press. El trabajo se ha convertido, para la mayoría de empleados, en un entorno sedentario, y eso conlleva muchos riesgos para la salud. Aunque aún no hay una cultura extendida, los expertos señalan que promover la actividad física en el trabajo mejora la productividad de la empresa y reduce las bajas laborales y el absentismo.
Anna Bach y Laura Esquius, profesoras de los Estudios de Salud de la UOC, apuntan que cuando el deporte se hace con los compañeros de trabajo, por ejemplo, en torneos de fútbol o de baloncesto propiciados por las empresas o las administraciones, se produce un "incremento del sentimiento de pertenencia a la empresa" y también mejoran las relaciones interpersonales.
Según las docentes de la UOC, la actividad física aumenta la efectividad y estimula la creatividad. “Los trabajadores que hacen deporte se sienten ocho veces más comprometidos con su empresa y son tres veces y media más creativos e innovadores”. Además, también se consigue mejorar la salud de la población y reducir el gasto sanitario de las administraciones, que cada año tienen que invertir millones de euros para tratar enfermedades crónicas y derivadas de hábitos poco saludables.
El sedentarismo no es el único peligro del entorno laboral. Las profesoras también alertan que se adoptan movimientos poco saludables. “Las personas tendemos a pasar más horas sentadas en una silla, o a hacer movimientos repetitivos que pueden acabar con consecuencias en la musculatura", afirma Bach.
Según un estudio de 2008 de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA), los trastornos musculoesqueléticos conllevan un gasto, a escala europea, de más de 205 millones de euros; en España, representan más del 82 % de las bajas laborales entre los trabajadores de 44 a 55 años.
Subir escaleras y hacer reuniones de pie
Con el fin de acabar con el sedentarismo en el trabajo y promover hábitos más saludables, Bach y Esquius, y también organismos e iniciativas de las administraciones, como el Plan de actividad física, deporte y salud (PAFES) de la Generalitat de Cataluña, dan una serie de consejos. Proponen, por ejemplo, hacer reuniones itinerantes al aire libre, desplazarse al trabajo andando o en bicicleta, promover pausas activas, momentos en los que los trabajadores se levanten de la silla para hacer fotocopias, hablar con un compañero de trabajo o hacer estiramientos.
Otros consejos son utilizar las escaleras en lugar del ascensor, hacer reuniones de pie y también otras actividades como hablar por teléfono o clasificar documentos. Así mismo, se recomienda hacer estiramientos y participar en torneos o actividades deportivas organizadas por los compañeros o en el trabajo.
Las empresas y las administraciones pueden hacer mucho para que estos hábitos más saludables se extiendan entre sus trabajadores. “Las empresas deben valorar las iniciativas para promover la actividad física como una inversión y no como un coste", apunta Anna Bach. Además, se puede habilitar un lugar para guardar las bicicletas de todos los que vayan pedaleando a trabajar.
Estados Unidos y Australia, ejemplos a seguir
Las expertas de la UOC aseguran que los programas para promover el ejercicio en el trabajo se han implantado con éxito en países como Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda, pero son menos comunes en España.
En Estados Unidos, por ejemplo, se ofrece a los trabajadores que participan en ellos reducciones en el precio de los seguros médicos u otros tipos de incentivos económicos. Reivindicaciones como estas suenan con más fuerza en efemérides como el Día Mundial de la Actividad Física, que se celebra hoy, 6 de abril.
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