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Redacción. El 28 % de los trabajadores españoles no se sentiría cómodo reconociendo un problema de salud mental a nadie en su lugar de trabajo, el 11 % se sentiría cómodo diciéndoselo a su jefe y solo el 9 % se lo comunicaría al departamento de RRHH. Además el 31% cree que su responsable no está interesado en su bienestar mental.

Así lo pone de relieve The Workforce in Europe 2019, el nuevo informe europeo de ADP, proveedor global de soluciones de RRHH, según el cual los problemas de salud mental siguen siendo un tabú en las empresas según.

El informe analiza cómo se sienten los empleados sobre los problemas actuales en el lugar de trabajo y sobre el futuro del mercado laboral. Si bien ha habido grandes campañas de concienciación sobre los problemas de salud mental en los últimos años, las conclusiones del informe sugieren que esto no se refleja en la práctica en los lugares de trabajo de Europa. Y que también hay signos de desconexión entre lo que se dice y lo que se está haciendo para apoyar a los empleados.

El 39 % de los españoles dice que revelarían un problema de salud mental a sus amigos más cercanos en la empresa, y el 29 % se lo contarían a los que consideran solamente compañeros de trabajo. Por otro lado, solo el 4 % se lo diría a sus subordinados.

Estas cifras podrían reflejar que muchos empleados no cuentan con el apoyo necesario para enfrentarse a sus problemas de salud mental en el trabajo.

Sin embargo, el informe también indica que las actitudes están cambiando entre las generaciones más jóvenes a nivel europeo, que parecen estar más cómodas hablando de problemas de salud mental que sus colegas de mayor edad.

De los que tienen entre 16 y 34 años, el 78 % sí hablaría de un problema de salud mental en el trabajo, en comparación con solo el 61 % de los mayores de 55 años.

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