Instalación de almacenamiento de CLH en Torrejón de Ardoz

Redacción. El Grupo CLH, empresa líder en el transporte y almacenamiento de productos petrolíferos en el mercado español, destinó más de 35 millones de euros a proyectos medioambientales en los últimos tres años, con el objetivo de utilizar sus recursos y tecnologías de manera más eficiente y garantizar la sostenibilidad de sus actividades.

La compañía, aplicando el principio de precaución ambiental, realiza una evaluación ambiental sistemática y periódica a través de su Sistema de Gestión Ambiental, que es objeto de auditorías para identificar aquellos puntos de mejora, y se realiza un seguimiento de las iniciativas comprometidas con los principios de desarrollo sostenible de todas sus actividades.

Eficiencia energética

En el ámbito de la eficiencia energética, CLH continúa desarrollando un plan que tiene como objetivo el ahorro de energía y la reducción de sus emisiones asociadas mediante la modernización de los equipos industriales.

Con el fin de lograr un consumo energético más sostenible en las instalaciones en España, se ha realizado un estudio para la renovación de la iluminación en los cargaderos de camiones cisterna y zona perimetral de las plantas por luminarias tipo LED, destinadas a optimizar la iluminación y a reducir los consumos energéticos.

Además, se continúan usando aditivos de reducción de fricción (DRA, Drag Reducing Agent) en el transporte por oleoducto, con el desarrollo de algoritmos para la dosificación del aditivo y maximizar la eficiencia del uso de estaciones de bombeo en el oleoducto. La compañía también ha continuado desarrollando la adaptación de las calderas para que utilicen gasóleo en lugar de otros combustibles pesados.

Reducción de residuos

CLH está trabajando igualmente en la reducción del volumen de residuos, emisiones y consumos derivados de su actividad. De este modo, en 2018 se ha conseguido una reducción del 39,9 % de residuos debido, principalmente, a la reducción de desechos procedentes de la limpieza de tanques.

En cuanto a emisiones, aunque estas sean muy limitadas al no efectuarse en las plantas ninguna actividad de transformación, CLH continua con el proceso de automatización de señales de las unidades recuperadoras de vapor (URV) de las instalaciones, lo que ha permitido un mejor análisis del comportamiento de estos equipos contribuyendo a minimizar las emisiones de Compuestos Orgánicos Volátiles (COVs) durante el proceso de carga de camiones cisterna.

Menos papel

Además, CLH ha llevado a cabo otras iniciativas como la reducción del consumo de papel en la sede social de la compañía. El resultado de este plan ha supuesto una reducción de un 35,7 % de consumo de papel, con una reducción total de 2.729 kg, lo que equivale a un descenso de 2 toneladas de emisiones de CO2.

CLH también calcula anualmente la huella de carbono derivada de sus actividades, lo que le permite identificar, diseñar e implementar acciones orientadas a la reducción de emisiones, así como medir su alcance y eficacia.

Dentro de su política de protección de la biodiversidad, la compañía dispone de un plan de Identificación de Zonas de Alta Consecuencia (HCA) que, mediante un software específico de análisis geográfico, define las zonas medioambientalmente sensibles en el entorno de los oleoductos de la compañía.

Integración de los oleoductos en el entorno

CLH cuenta con estudios ambientales, realizados en colaboración con GREFA (Grupo para la Rehabilitación de la Fauna Autóctona) para medir la integración de los oleoductos que discurren por estas zonas de especial riqueza biológica.

Estos estudios concluyen que la presencia de estas infraestructuras no interfiere en el desarrollo de las especies animales y vegetales y destacan la integración de estas infraestructuras en el entorno natural.

Impacto de las labores de mantenimiento

En este sentido, la compañía también está llevando a cabo estudios similares para medir el impacto en la biodiversidad de las labores de mantenimiento que se realizan en oleoductos que transcurren por espacios naturales protegidos, así como estudios de biodiversidad en el entorno de sus instalaciones de almacenamiento.

Todas estas actuaciones han contribuido a que CLH renovase un año más la certificación medioambiental ISO 14001 para todas sus instalaciones, reafirmando así su compromiso con las mejores prácticas ambientales.

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