caiRRHH Press. Caja Inmaculada celebró el pasado viernes una convención de empleados en la que se analizaron los avances del proceso de integración que la entidad financiera está llevando a cabo con Caja Círculo de Burgos y Caja Badajoz.

Ante más de 1.300 empleados, reunidos en la Sala Mozart del Auditorio de Zaragoza, el director general, Luis Miguel Carrasco, detalló los pasos que se han dado hasta ahora para la constitución del Sistema Institucional de Protección (SIP) y los trámites que restan hasta su puesta en funcionamiento, a finales de 2010, una vez que la Asamblea General apruebe el plan de integración el próximo jueves 28 de octubre.

Estructura del nuevo SIP

Durante su exposición, Carrasco informó a los empleados sobre la estructura del nuevo SIP, que contará con una entidad central y nueve direcciones funcionales repartidas entre las tres Cajas, con el objetivo de utilizar óptimamente los recursos y fortalezas de cada Caja para lograr la máxima eficiencia.

Este proceso supondrá una cierta reestructuración de los puestos de trabajo, aspecto sobre el que el director general de CAI señaló que los ajustes necesarios serán muy limitados en términos de empleo, transmitiendo tranquilidad total a la plantilla. “Se gestionarán en su gran mayoría con jubilaciones anticipadas, de forma gradual y en un horizonte temporal de tres años”, precisó.

Plantilla conjunta

El grupo, constituido por CAI, Caja Círculo de Burgos y Caja Badajoz, reúne un volumen de activos de 21.394 millones de euros y unos recursos propios de más de 2.000 millones de euros.

La red total supera las 600 oficinas y la plantilla conjunta asciende a casi 3.000 empleados.

 

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