Redacción. ABB, multinacional especializada en ingeniería eléctrica y automatización industrial, se ha situado en la 14.ª posición de la edición 2025 del ranking de las 500 empresas más sostenibles del mundo, elaborado por la revista TIME y Statista, empresa independiente de investigación de mercados.
Además, la compañía es la tercera organización suiza clasificada en el ranking, tras la tecnológica Temenos y la farmacéutica Novartis.
Para la elaboración del ranking, TIME y Statista tienen en cuenta los compromisos climáticos de las empresas, alineados con iniciativas como SBTi, y aspectos sociales de diversidad y talento, así como la transparencia y la calidad de los informes de sostenibilidad.
Se evaluaron más de 5.000 de las empresas más grandes e influyentes del mundo, teniendo en cuenta factores como los ingresos, la capitalización bursátil y la relevancia pública. Las 500 mejores empresas de 35 países y 21 sectores se identificaron mediante una metodología transparente que incluía un riguroso proceso de cuatro pasos y la evaluación de más de veinte indicadores clave de rendimiento.
Las empresas fueron evaluadas en función de sus prácticas empresariales sostenibles, compromisos y calificaciones, normas de información y transparencia y gestión medioambiental y social. Se calculó una puntuación global de sostenibilidad, con un máximo alcanzable de cien puntos. ABB obtuvo una puntuación de 81,92.
"Estar entre las quince primeras empresas más sostenibles del mundo en 2025 es una prueba del enfoque estratégico de ABB por integrar la sostenibilidad en el negocio centrándose en la transparencia y la responsabilidad", destaca Anke Hampel, directora de sostenibilidad del grupo ABB.
"Nuestra agenda de sostenibilidad pretende hacer posible una sociedad con bajas emisiones de carbono, preservar los recursos y promover el progreso social para un futuro con cero emisiones netas. Como líder tecnológico mundial en electrificación y automatización, ayudamos a nuestros clientes a optimizar el uso de la energía, reducir las emisiones y acelerar la transición hacia operaciones más resistentes y eficientes en el uso de los recursos", añade Hampel.