Redacción. El 70 % de las organizaciones españolas sufrió al menos una brecha relacionada con la identidad durante el último año, una cifra ligeramente por debajo de la media mundial (71 %), según el informe State of Identity Security 2026 de Sophos, elaborado a partir de consultas a 5.000 responsables de TI y ciberseguridad en 17 países.
Con una media de tres incidentes distintos por organización en el conjunto de los países analizados, el dato más preocupante llega de la capacidad de respuesta: el 18 % de las empresas españolas —casi una de cada cinco— no logró frenar su ataque de identidad más significativo antes de que causara daño, frente al 14 % de media global.
Ataque a credenciales
El informe sitúa el compromiso de identidad como el principal vector de los ataques de ransomware: a escala global, dos tercios de las víctimas (67 %) confirmaron que el incidente tuvo su origen en un ataque a credenciales.
A nivel económico, las consecuencias son considerables. El coste medio de recuperación a escala global alcanzó 1,64 millones de dólares, y el 73 % de los afectados asumió gastos de 250.000 dólares o más.
Por tipo de impacto y en el global de la muestra, el robo de datos (49 %), el ransomware (48 %) y el robo financiero (47 %) lideran las consecuencias entre el 10 % de organizaciones que sufrió una brecha con efecto directo en el negocio.
A nivel mundial, los sectores más expuestos son energía, petróleo/gas y utilities (80 %) y administraciones públicas (78 %).
Error humano de los empleados
Dos factores se repiten en el origen de estos incidentes. En primer lugar, el error humano, es decir, empleados engañados para ceder sus credenciales, factor que aparece en casi el 43 % de los casos registrados en el estudio.
En segundo lugar, la gestión deficiente de identidades no humanas (NHIs, por sus siglas en inglés), que incluye claves API almacenadas en el código, credenciales estáticas y cuentas de servicio inactivas, está presente en el 41 % de los casos.
Sobre este segundo factor, Sophos destaca que las organizaciones con una gestión deficiente de las NHIs tienen un 22 % más de probabilidades de sufrir robos financieros y pagan unos 150.000 dólares más en la recuperación.
IA agéntica agudiza el problema
Por otra parte, el informe de Sophos apunta que la inteligencia artificial (IA) agéntica está agravando los ataques relacionados con la identidad. Y esto sucede porque los propios agentes de IA pueden crear subagentes de forma autónoma, generando nuevas credenciales con acceso amplio y supervisión humana limitada.
Además, en el conjunto de los 17 países analizados, solo una de cada tres organizaciones rota o audita regularmente las cuentas de servicio y las identidades no humanas, y únicamente el 11 % lo hace de forma continua.
Asimismo, solo el 24 % de las empresas consultadas monitoriza de manera continua los intentos de inicio de sesión inusuales, y más de la mitad revisa estos registros cada tres meses o con menor frecuencia.
Ross McKerchar, CISO de Sophos, explica que "la identidad se ha convertido en la principal superficie de ataque, y los datos muestran que la mayoría de organizaciones están perdiendo terreno".
"El problema de las identidades no humanas es especialmente urgente. Los agentes de IA reciben privilegios más rápido de lo que los equipos de seguridad pueden controlar, y las organizaciones que no se adelanten a esta realidad pagarán un precio cada vez más alto", añade McKerchar.
La combinación de error humano, proliferación de identidades no humanas e IA agéntica convierte la gestión de identidades en uno de los frentes más críticos de la ciberseguridad corporativa.