RRHH Press. La Federación de Comercio, Hostelería, Turismo y Juego (CHTJ) de UGT de Madrid ha comenzado esta semana una campaña de información y denuncia dirigida a los clientes madrileños de la multinacional sueca de mobiliario y decoración Ikea, “que pretende abrir todos los domingos y festivos en Madrid pero sin contratar más trabajadores y sin respetar los derechos de los empleados”, denuncia el sindicato.UGT ha insistido en que la compañía no ha creado 224 nuevos empleos en la Comunidad de Madrid gracias a esta medida, como sostiene la empresa, sino que esos puestos de trabajo “que la empresa dice que se van a crear tienen una duración de entre ocho y doce horas semanales, y unos bajísimos salarios”.
Además, el sindicato insiste también en que Ikea “ha reducido su plantilla en los últimos meses, con despidos improcedentes reconocidos por la propia empresa, que son despidos de personal contratado a jornada completa, que va a ser sustituido por contratos temporales y con bajos salarios”.
UGT también ha denunciado que la compañía sueca “no respeta la legislación y las leyes vigentes en nuestro país y nuestra Comunidad Autónoma”. En este sentido, los centros que Ikea tiene en la región, donde el convenio colectivo de aplicación es el de Grandes Superficies y su licencia es la de gran establecimiento comercial, “están ubicados todos ellos en centros comerciales y dentro del núcleo urbano, por lo que la legislación no permite a este tipo de formatos de venta del mueble la apertura de todos los domingos y festivos”.
Queremos ser suecos
La campaña de información y denuncia de UGT gira sobre la idea de que “los trabajadores de Ikea tenemos familia y queremos disfrutar de ella”, y de que “Ikea pretende imponer unas condiciones que laborales que no se permiten en su país de origen”. Así, según el sindicato, “para Ikea, los trabajadores españoles somos de segunda clase. Queremos ser suecos”.
La primera acción de esta campaña de información tuvo lugar el pasado viernes en la centro comercial Megapark de San Sebastián de los Reyes, donde se concentraron cerca de 300 personas.