EP. El fabricante de colchones Flex ha anunciado su intención de cerrar su planta de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) y presentar un expediente de regulación de empleo (ERE) de extinción para sus 68 trabajadores, según han informado fuentes sindicales.En un comunicado, la compañía argumenta la "difícil situación" a la que se enfrenta dicha planta ante una caída de la demanda de más del 35%.
Los trabajadores de la fábrica han mostrado su rechazo a la medida y han anunciado su intención de convocar movilizaciones con carácter "inmediato" e iniciar una huelga a partir del próximo jueves 14 de julio.
En su comunicado, Flex Equipos de Descanso, que surte de somieres y colchones al mercado andaluz y extremeño, indica que la caída de demanda a la que se enfrenta la empresa "se agrava en el caso del mercado andaluz, al que abastece esta fábrica".
Por este motivo, según Flex, la fábrica "atraviesa una difícil situación económica y con pocas perspectivas de aumentar la producción", por lo que ve "muy difícil" la continuidad de la actividad del centro de trabajo "tal y como se ha venido desarrollando hasta este momento".
No obstante, aboga por iniciar un diálogo "fluido" con los representantes de los trabajadores para analizar la situación.
CCOO ha mostrado su "absoluto desacuerdo" con la justificación económica y productiva dada por la dirección de la empresa, y ha recordado que "en la actualidad la empresa tenía aprobado un ERE temporal que tenía una vigencia durante todo el año 2011 y que finalizaba el 31 de diciembre, del que no ha hecho uso ningún día".
"Es una deslocalizacion en toda regla, pues ya sabíamos de la baja carga de trabajo, y ahora la empresa nos viene con que existen problemas económicos y productivos", han lamentado las fuentes, quienes aseguran que "con los beneficios que se están generando en España se están instalando otras fábricas en Portugal o Brasil".
El sindicato ha indicado en una nota que la dirección de Flex "alega que sus ventas han caído en torno al 50%, lo que ha hecho reducir la plantilla en otro 50% el último año", y ha rechazado las razones que esgrime la firma al considerar que la empresa "tiene viabilidad si se aceptan las propuestas que los trabajadores habían planteando a la dirección para mejorar la competitividad".
En ese sentido, los empleados recuerdan que llevan meses "proponiendo a los responsables de Flex medidas para ganar competitividad e intentar mejorar la situación de la empresa, incluso, estaban dispuestos a trabajar más horas".