RRHHpress. El crecimiento mundial en términos de salarios reales se redujo de manera drástica en 2008 como resultado de la crisis económica, y se espera que disminuya aún más este año a pesar de las señales de una posible recuperación económica, dijo la Organización Internacional del Trabajo.

oit“El continuo deterioro de los salarios reales a nivel mundial plantea serias preguntas sobre la verdadera dimensión de una recuperación económica, sobre todo si los gobiernos ponen fin a las medidas de estímulo de manera anticipada. La deflación salarial priva a las economías de la demanda necesaria y afecta gravemente la confianza”, dijo Manuela Tomei, Directora del Programa sobre condiciones de trabajo y empleo de la OIT.

El “Informe mundial sobre salarios: Actualización de 2009” será discutido durante la próxima reunión del Consejo de Administración de la OIT, que se celebra en Ginebra entre el 5 y 20 de noviembre. El Consejo de Administración discutirá además la implementación del Pacto Mundial para el Empleo adoptado por la Conferencia Internacional del Trabajo en junio de este año. El Pacto Mundial para el Empleo hace un llamado a tomar medidas que mantengan el nivel de empleo y eviten los perjuicios causados por las espirales salariales deflacionarias y las malas condiciones de trabajo.

El “Informe mundial sobre salarios: Actualización de 2009” dice que “es probable que la situación salarial empeore en 2009”, a pesar de otros indicadores económicos que sugieren el comienzo de una recuperación económica. El informe señala que en la mitad de los 35 países para los cuales se cuenta con información, el salario real mensual se redujo en el primer trimestre de 2009 comparado con el promedio de 2008. Esto por lo general se debió a una disminución en la cantidad de horas trabajadas.

Año difícil en lo salarial

2008 fue otro año difícil en cuestión salarial. En una muestra de 53 países sobre los que existe información, el crecimiento del salario real promedio en la mediana de países bajó del 4,3 por ciento en 2007 al 1,4 por ciento en 2008. Entre los diez países del G20 sobre los que se cuenta con información, el crecimiento del salario real promedio en la mediana de países bajó del 1,0 por ciento en 2007 al -0,2 por ciento en 2008.

El informe dice también que tanto los países desarrollados como los países en desarrollo han reforzado sus salarios mínimos en los últimos años, lo cual refleja la creciente preocupación sobre el aumento de la desigualdad y los bajos salarios. A diferencia de lo que ocurrió en recesiones anteriores, cuando prevaleció la preocupación por el impacto que la aplicación de salarios mínimos podría tener en términos de costos laborales, en la crisis actual muchos países reajustaron los salarios mínimos al alza.

En 2008, la mitad de los 86 países sobre los que se cuenta con información –incluyendo grandes economías como Estados Unidos, Rusia y Japón– aumentó el salario mínimo más allá del incremento de la inflación. El informe se refiere al salario mínimo como “una herramienta política para la protección social”, y llama a los interlocutores sociales a que se involucren a la hora de establecer su nivel. También propone que el salario mínimo se combine con otras medias de apoyo al ingreso y/o reducción de impuestos.

“El salario mínimo, el diálogo social y la negociación colectiva son todas maneras de evitar las espirales salariales deflacionarias y su impacto en la sociedad”, señaló Manuela Tomei.

Deterioro de los salarios

El deterioro actual de los salarios se produce después de una década de moderación salarial previa al estallido de la crisis. El informe estima que años de estancamiento salarial en relación al aumento de la productividad –sumado a la creciente desigualdad– contribuyeron al estallido de la crisis al no permitir que los hogares incrementaran su capacidad de consumo, salvo a través del endeudamiento.

“En el futuro, si queremos alcanzar la sostenibilidad económica y social, será esencial restablecer el vínculo entre crecimiento de la productividad e incremento de los salarios. Las empresas deberían poder alcanzar la competitividad aumentando la productividad y no reduciendo el costo laboral, y los trabajadores deberían tener un poder de negociación lo suficientemente fuerte como para defender sus salarios. Esto marcaría un paso importante hacia la reducción de la desigualdad de ingresos”, dijo Manuela Tomei.

Según el nuevo informe, un tema en particular que preocupa sobre el impacto de la crisis es la medida en que ha aumentado el atraso en el pago de salarios. El informe dice que en países como Ucrania y Rusia, donde esto ya era problema, la situación probablemente empeore a raíz de la crisis.

El informe señala además que el pago de primas excesivas a altos ejecutivos sin relación a su desempeño ha contribuido al estallido de la crisis, ya que las mismas distorsionaron la estructura de incentivos en el sector financiero y fomentaron la toma de riesgos y la búsqueda de beneficios a corto plazo.

 

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