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Desde que el Gobierno declaró el estado de alarma para hacer frente a la expansión del coronavirus, hace ya un año, el seguro de salud ha tenido un papel protagonista. En esta etapa se han roto muchas barreras, y todas las partes que intervienen, incluida la mediación, han tenido que dar lo mejor de sí mismas.

En muy poco tiempo hemos tenido que aprender todo sobre algo que desconocíamos completamente, nos hemos convertido en expertos sobre la covid-19 y todo lo que gira a su alrededor: síntomas, prevención, protocolos, asistencia médica, pruebas de detección y vacunas.

Desde March R.S. empezamos analizando y dejando claro a los clientes que la nueva enfermedad formaba parte de la cobertura de las pólizas, tras la necesaria respuesta de las autoridades competentes y de la generosa respuesta del mercado asegurador.

A continuación, buscamos alternativas de continuidad de aseguramiento debido a la parada de actividad para no perjudicar a aquellos empleados que se vieran inmersos en procesos de ERTE.

Y posteriormente, contribuimos en los protocolos de incorporación a los puestos de trabajo dando soluciones ágiles y económicas a las pruebas de detección de la enfermedad.

Tuvimos, más que nunca, que estar alineados con los departamentos de Recursos Humanos, siguiendo el ritmo frenético de trabajo que esta crisis les ha exigido, prestándoles nuestra ayuda en temas como la gestión asistencial en el caos de información que se produjo en la primera ola de la pandemia o búsqueda de vacunas para la gripe en el último trimestre del año.

El año 2020 marcará el futuro de los seguros de salud y el papel de la mediación. No podemos pensar que una vez que superemos esta pandemia las cosas volverán a ser como antes.

Los departamentos de RRHH no deberían dedicar tiempo a los procesos de la gestión de sus seguros de salud. Si esto siempre ha sido un requisito esencial, ahora ya es una necesidad, y desde la mediación hemos dado soluciones tecnológicas adaptadas a los procesos de nuestros clientes para alcanzar una gestión automatizada y perfectamente acoplada con la aseguradora.

Garantizar un servicio de calidad y sin interrupciones en cualquier escenario extraordinario que hemos vivido es la base desde donde se empieza a poder aportar valor al seguro de salud, trasladando la confianza y tranquilidad que necesitaban los clientes.

Los cambios que se quedarán

salud

Pero, una vez cubierta esa primera necesidad, veamos los cambios que la pandemia ha traído al seguro de salud y que han llegado para quedarse.

El primero es el protagonismo de la telemedicina. En unos pocos meses el mercado asegurador ha incorporado a su actividad asistencial las herramientas necesarias para dar servicio a los asegurados sin necesidad de desplazarse a los centros médicos.

La pandemia, sin duda, ha acelerado enormemente este avance tecnológico, pero hay que entender bien que la telemedicina no va a ser sustitutivo del seguro médico tradicional. Se trata, más bien, de completar los canales de comunicación y acceso a los servicios médicos para conseguir inmediatez y evitar las consultas presenciales innecesarias.

Pero incluso en especialidades donde parece, a priori, que tiene más sentido la telemedicina, como es la psicología, hay muchos factores, como el tratamiento de diferentes trastornos, o elementos externos, como el tipo de convivencia, que pueden seguir demandando la consulta presencial.

La tendencia en las empresas no es ofrecer un seguro tradicional completo igual para todos, es poder diseñar los productos en función de las necesidades de sus empleados y de los objetivos de la empresa, y, en los casos de los seguros vinculados a la retribución flexible, que cada empleado elija los productos que se adecúen a lo que más le convenga y a la prima que pueda asumir. Ganará, por tanto, mayor importancia la fase de diseño y de comunicación con los empleados para que tengan el conocimiento necesario para tomar las decisiones más correctas.

Si algo hemos interiorizado en estos últimos meses es la importancia de cuidarse y de aterrizar programas de vida saludable a la vida cotidiana de los empleados, quedando claro cómo la tecnología puede ayudar de manera significativa a alcanzar los objetivos propuestos.

A través de apps, muchas veces desarrolladas por las propias aseguradoras, se proponen retos y píldoras de información que nos ayudan a establecer rutinas de deporte, dieta y salud emocional que permiten alcanzar las estrategias de programas de vida saludable definidos desde Recursos Humanos.

En la prevención y en la potenciación de la vida saludable están unidos los intereses de todas las partes. La empresa controlará mejor el absentismo, la aseguradora verá reducirá la siniestralidad del colectivo, manteniendo unas primas más estables en el tiempo, y, por supuesto, los empleados ganarán calidad de vida y prepararán su jubilación de la manera más saludable posible.

Por último, la pandemia está provocando una mayor relevancia en el análisis y control del gasto de la póliza, ya que su comportamiento está difiriendo de lo que habíamos vivido hasta ahora.

De nuestros análisis se concluye que se produce una combinación de menor uso del seguro por parte de los asegurados con unos mayores gastos derivados de las medidas de protección frente a la covid-19, de la presión en los conciertos hospitalarios y de la colaboración con la sanidad pública.

La incertidumbre en el resultado de estos factores ha llevado a las aseguradoras a seguir diferentes estrategias que los clientes deben conocer para negociar correctamente sus renovaciones.

En March R.S. somos especialistas en la gestión y en el asesoramiento en los seguros salud, así como del bienestar de los empleados. A través de nuestro conocimiento, experiencia, tecnología y flexibilidad, nos anticipamos y ofrecemos las soluciones que necesitan nuestros clientes.

José Antonio Heredia Valbuena
Director Salud March R.S.

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