USO califica la subida de los precios de la energía como una “forma de violencia” contra la población vulnerable

Redacción. Con el IPC alcanzando el 5,4 % interanual en octubre, el dato más elevado en 30 años, con un 62,8 % de incremento del precio de la luz en los últimos doce meses, +10 % entre septiembre y octubre, según datos del INE, con la gasolina un 26,5 % más cara que hace un año, y el diésel un 30,5 % más, el sindicato USO califica esta escalada de precios de “violencia contra la población más vulnerable”.

Además, el IPC subyacente, que no recoge ni los productos energéticos ni los alimentos elaborados, es decir, el IPC sin los suministros más básicos, ha subido un 1,4 %, registrando la diferencia más alta entre ambos índices desde que comenzó a elaborarse el IPC, en 1986.

Para Joaquín Pérez, secretario general de USO, “toda subida de precios de esta magnitud, más de un 5 %, es intolerable en cualquier economía estable. Pero mucho más cuando la mayor parte de la subida se centra únicamente en los productos de primera necesidad. No podemos llegar a pleno invierno con estos precios de la luz, sería una forma de violencia contra la población más vulnerable, pero también contra la que no está considerada en la extrema pobreza”.

Pérez advierte, así mismo, de que “los salarios están subiendo muy por debajo de lo que se han disparado los precios. La subida media pactada, que también acabamos de conocer, es del 1,55 %, prácticamente cuatro puntos por debajo de los incrementos de precio. Y eso, para quienes trabajan en empresas con negociación colectiva”.

“Hay que contener con todo tipo de medidas, fiscales y productivas, la escalada de la luz para evitar una reacción en cadena de los precios de la producción”, concluye el secretario general de USO.

Utilizamos cookies propias y de terceros para posibilitar y mejorar su experiencia de navegación por nuestra web. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.