Redacción. Más de 50.000 compañías tendrán que informar a la Unión Europea sobre su impacto en el cambio climático en virtud de la nueva Directiva sobre Información Corporativa en Materia de Sostenibilidad de la Unión Europea (CSRD), que busca mejorar la transparencia de las empresas en cuanto a su impacto social y ambiental.
En este contexto, las organizaciones están cada vez más pendientes de cómo la atención al medio ambiente beneficia el crecimiento empresarial y fortalece la imagen corporativa de su compañía.
En el caso de las empresas españolas, el 52 % de ellas considera que perderá clientes si no se toma en serio sus responsabilidades medioambientales, según revela el Informe Europeo de Pagos de Intrum, proveedor de servicios de gestión de crédito y activos.
El porcentaje español es tres puntos superior al de la media europea (49 %), pero que sitúa a las empresas de España por debajo de las de territorios como Grecia (54 %) y Alemania (53 %).
De los 29 países analizados por Intrum, Bosnia y Herzegovina (59 %), Lituania (55 %) y Países Bajos (55 %) se posicionan como los territorios donde más empresas estarían de acuerdo con esta afirmación de que perderán clientes si no toman en serio sus responsabilidades relacionadas con el medio ambiente.
En el otro extremo estarían las empresas de Irlanda (40 %), Bulgaria (37 %), República Checa (36 %) y Bélgica (35 %).
Las empresas mantienen su apuesta por la sostenibilidad
A pesar de que la coyuntura económica actual estaría teniendo un impacto en los planes estratégicos de las empresas, el compromiso de estas con la sostenibilidad se mantendría firme.
Del informe de Intrum se desprende que, en el último año, el 62 % de las organizaciones españolas ha acelerado sus esfuerzos para ser más sostenibles, porcentaje que supera en cuatro puntos al de Europa (58 %) y que sitúa a España dentro del top 10 de países con más empresas trabajando en este aspecto, por encima de territorios como Noruega (61 %), Alemania (60 %), Portugal (57 %) y Francia (53 %).
Por el contrario, Suecia (48 %), República Checa (46 %), Dinamarca (46 %) y Bélgica (45 %) serían los países en los que menos empresas se encuentran en esta situación.
En este sentido, el aumento de los costes de la energía estaría provocando que las compañías tengan más presentes las consecuencias de un elevado consumo. Así, el 61 % de las entidades analizadas en España coincide en que, a pesar de haber reducido inicialmente su consumo de energía para hacer frente a la subida de precios, tiene previsto mantenerlo en un futuro por razones medioambientales.
Intrum concluye que el cuidado del medio ambiente se convierte en una prioridad para avanzar hacia un futuro más equitativo, posicionándose la sostenibilidad como un pilar fundamental para el desarrollo empresarial en un escenario lleno de desafíos climáticos y económicos.