Redacción. En un intento por abordar las desigualdades económicas y mejorar las condiciones laborales, España tiene previsto continuar experimentando cambios significativos en su política salarial.
A la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) del año pasado se suma un nuevo incremento en 2024 que hará que pase de 1.080 euros a 1.134 euros al mes, un aumento que impacta sobre las empresas a muchos niveles.
Uno de los menos conocidos quizá sea la retribución flexible: beneficios en especie con exención fiscal que los empleados pueden elegir percibir en muchas empresas con el objetivo de reducir su IRPF en nómina e incrementar su salario neto.

La subida del salario mínimo: un paso hacia la equidad laboral
Aunque todavía se está aplicando el SMI de 2023, es un hecho que en 2024 se va a aprobar la mencionada subida, que se aplicará con efectos retroactivos al 1 de enero de este año.
Este aumento, que será del 5 %, llevará el SMI a una cifra más alineada con las necesidades básicas de los ciudadanos. El objetivo de estos incrementos busca tres objetivos fundamentales: mejorar el nivel de vida de los trabajadores, culminar el objetivo de tener un SMI en el 60 % del salario medio de España y garantizar que se mantenga el poder adquisitivo del trabajador a la hora de hacer frente a la subida de los precios y el coste de vida.
Retribución flexible: más allá del salario básico
Paralelamente a la subida del salario mínimo, se ha observado un creciente interés en la retribución flexible. Este enfoque, antes presente en pocas empresas de gran tamaño, se ha ido democratizando y ampliando a empresas de todos los tamaños gracias a proveedores tecnológicos como Betterfly.
Las nuevas plataformas de retribución flexible reducen los procesos manuales y facilitan que sea el propio empleado el que diseñe su nómina “a la carta” mes a mes. Esta personalización de la nómina con ventaja fiscal se aplica, según la normativa, a seis productos: seguro de salud, restaurante, transporte, guarderías, formación y acciones corporativas.

SMI y los límites en la retribución flexible
Para las empresas que ya ofrecen retribución flexible a sus empleados, la subida del SMI puede tener efectos no previstos.
Como muchos profesionales de Recursos Humanos sabrán, estos beneficios cuentan con algunas limitaciones legales. Por ejemplo, el seguro de salud está exento hasta 500 euros al año por asegurado, y la tarjeta restaurante tiene hasta 11 euros de exención por día hábil.
Y hay que recordar otras dos limitaciones de la retribución flexible de forma general: por un lado, el total de lo que el trabajador percibe como retribución flexible nunca debe superar el 30 % de la retribución anual, y por otro, la renta dineraria -lo que nos llega a la cuenta corriente- no puede ser inferior al SMI.
Por lo tanto, si una persona cobra exactamente el SMI, no puede disfrutar de las ventajas de la retribución flexible, por lo que subir el importe puede provocar que muchos tengan que perder esos beneficios.
De ahí la importancia de contar con un partner que facilite la gestión de los beneficios de los empleados y que esté al tanto de estos cambios normativos y su efecto sobre los planes de compensación.
Desafíos y oportunidades para empresas y trabajadores
Como es lógico, la subida del SMI también va a suponer un punto de inflexión para las empresas, que van a tener que hacer frente a costes más elevados de contratación. Algo que, dependiendo del tamaño de la empresa, puede ser difícil de afrontar.

Sin embargo, esta subida también beneficia directamente a 2,5 millones de trabajadores en España cuyo salario es el mínimo. Este grupo está en mayor medida constituido por mujeres y jóvenes, por lo que estos serán los principales beneficiarios.
En esta situación, el papel de la retribución flexible gana aun más protagonismo como herramienta para ayudar a las empresas a atraer talento y mejorar el bienestar económico y financiero de sus empleados sin aumentar más aun su masa salarial, al mismo tiempo que permite a los trabajadores que superan el SMI, incrementar su neto y hacer frente a la subida de los precios.
En un entorno económico y legal tan incierto y cambiante, contar con un partner que simplifique la gestión de los beneficios y automatice la retribución flexible y su comunicación es fundamental. Betterfly lleva muchos años ayudando a empresas a motivar a sus empleados y atraer talento a través de planes de retribución flexible totalmente personalizados.
Su equipo de profesionales está siempre al día de las novedades fiscales y laborales en esta materia, informando de cualquier cambio normativo y de las consecuencias que se deriven del mismo a empresas y usuarios.