Redacción. La flexibilidad horaria es importante para el 38 % de los trabajadores españoles, mientras que un 12 % valora la flexibilidad a la hora de elegir la ubicación desde la que trabajar.
Así se desprende de People at Work 2024: una visión sobre el equipo humano global, nuevo informe realizado por ADP Research Institute para el que se ha entrevistado a más de 34.000 empleados en España y en otros 17 países con el objetivo de analizar las actitudes de los empleados hacia el mundo laboral actual y lo que esperan en el futuro.
A la hora de valorar el trabajo en remoto, las cifras del estudio indican que el 17 % de los empleados en España puede elegir libremente trabajar desde el lugar de trabajo o desde casa, el 34 % tiene cierta flexibilidad y trabaja en un modelo híbrido, el 2 % afirma que ya no tiene oficina y siempre trabaja desde casa y el 47 % tiene que acudir a la oficina a diario.
Los trabajadores de todas las edades y en todas las regiones sitúan la flexibilidad de ubicación por debajo del salario, la seguridad laboral, el disfrute del trabajo y la progresión profesional. En Europa, solo el 14 % de los encuestados está a favor de la ubicación flexible, una proporción ligeramente menor que en la región Asia Pacífico (15 %), América Latina (15 %) y América del Norte (17 %).
Así mismo, el informe de ADP indica que la proporción de empleados que trabajan de manera totalmente presencial en todo el mundo creció en 2023, pasando del 52 % en 2022 a casi el 55 %, y la mayor parte de ese crecimiento se debió a una caída de dos puntos porcentuales en la proporción de trabajadores híbridos. Sin embargo, la proporción de trabajadores remotos, del 12 %, apenas cambió.
En España, el informe también indica que la falta de oportunidades laborales flexibles no satisface al 16,17 % de los encuestados, y que el 38 % se sienten juzgados por aprovechar las ventajas del trabajo flexible. Por otro lado, el 64 % afirma que sus empresas les proporcionan el equipo necesario para trabajar de forma remota
"El deseo de poder trabajar de manera flexible no va a desaparecer, simplemente se están volviendo a priorizar otros factores laborales que los trabajadores valoran, como la progresión profesional o disfrutar del trabajo", explica Nela Richardson, economista jefe de ADP.
Los trabajadores sienten que se controla su asistencia
Los acuerdos de trabajo remoto que han adoptado muchos empleados y empleadores en todo el mundo tienen, según ADP, sus desventajas. De hecho, es más probable que los trabajadores remotos sientan que sus empresas los están monitoreando.
La mayoría de los trabajadores creen que sus empleadores controlan su tiempo y asistencia, independientemente de dónde se encuentren, pero la creencia es más frecuente entre los trabajadores remotos (68 %).
Los trabajadores híbridos (65 %) también tienen más probabilidades que sus colegas presenciales (60%) de sentirse observados.
En España, el 50 % de los empleados sienten que sus empleadores les controlan más que nunca en materia de tiempo y asistencia.
Sensación de control en todos los sectores
La creencia de que los empleadores vigilan a los trabajadores más que nunca no prevalece en todos los sectores.
En los de viajes y transporte, comercio minorista, restauración y ocio -donde es más probable que los trabajadores estén de cara al cliente y trabajen in situ- son muchos menos los que sienten que su tiempo y asistencia están siendo controlada con más detalle.
En los medios de comunicación, el marketing, las tecnologías de la información y las telecomunicaciones -industrias que tienden a ser más remotas- las sospechas de mayor control por parte de los trabajadores han crecido.
Paradójicamente, la atención médica, donde muchas funciones deben realizarse en persona, tiene la mayor proporción de trabajadores (73 %) que dicen que están siendo monitoreados más que nunca.
"Nuestro informe ofrece una lección importante para los empleadores: si bien a los trabajadores les gusta la autonomía que ofrecen los acuerdos laborales flexibles, también sienten que sus responsables los están controlando más. Por eso, los empleadores deberían establecer estándares para el trabajo en remoto y comunicarlos claramente para fomentar la confianza", concluye Richardson.