Redacción. El 52 % de las empresas españolas considera que sus ingresos no se están recuperando tan rápido como cabría esperar, a pesar de la mejora del contexto económico, como la caída de la inflación o la estabilización de los tipos de interés.
Así se desprende de la nueva edición del Informe Europeo de Pagos de Intrum 2025, que analiza la salud financiera y el comportamiento y tendencias de pago de empresas de 25 países de Europa.
Para Enrique Tellado, CEO de Intrum en España, "las compañías españolas han demostrado resiliencia, pero aún conviven con importantes riesgos financieros. La volatilidad del entorno y la presión sobre la liquidez obligan a estar más alerta que nunca. Es fundamental anticiparse a posibles tensiones y reforzar los mecanismos internos de control financiero para no comprometer la continuidad del negocio".
Tellado destaca que "el retraso en los pagos sigue siendo uno de los grandes obstáculos para el crecimiento empresarial. Cuanto más se alargan los plazos de cobro, más se resiente la capacidad de las empresas para invertir en su crecimiento, pagar a sus proveedores o contratar talento. Teniendo en cuenta el contexto en el que nos encontramos, emprender estrategias adaptadas de gestión de riesgos y cobros es fundamental para evitar tensiones futuras".
Más de 971.000 empresas en riesgo si no mejora su situación
Según el informe, un 23 % de las organizaciones españolas considera que podría cerrar en un plazo de dos años si su situación económica no mejora pronto.
Esta preocupación es especialmente acentuada entre las pymes, donde la proporción alcanza el 28 %, frente al 12 % en el caso de las grandes corporaciones.
Aplicando estos porcentajes a los últimos datos de Eurostat sobre el número total de empresas en España, se estima que 971.300 compañías y unos 3,6 millones de trabajadores podrían estar en riesgo.
Según Intrum, pese al contexto de crecimiento, sigue siendo urgente reforzar la salud financiera de las empresas, garantizar la cultura de pago y apostar por soluciones que permitan asegurar la viabilidad del tejido empresarial.