Los sectores público e industrial, principales objetivos de los ciberdelincuentes en 2025

Redacción. El sector público se ha consolidado como el principal objetivo de los ciberdelincuentes por segundo año consecutivo, concentrando el 19 % de todos los incidentes de alta gravedad registrados en 2025.

Así se desprende del informe global Anatomy of a Cyber World, de Kaspersky Security Services, que sitúa al sector industrial en segunda posición, con un 17 % de los ataques, mientras que el sector IT asciende al tercer puesto con un 15 %, desplazando al sector financiero de las tres industrias más atacadas.

El informe, basado en datos de Kaspersky Managed Detection and Response (MDR), Incident Response, Compromise Assessment y SOC Consulting, analiza las principales tácticas, técnicas y herramientas utilizadas por los atacantes, así como la distribución de los incidentes por regiones y sectores.

El análisis muestra que los organismos gubernamentales continúan siendo el principal objetivo de los ciberdelincuentes. En este sector, las amenazas persistentes avanzadas (APT) representan el 33,3 % de los incidentes, lo que refleja el alto nivel de sofisticación de los ciberdelincuentes.

Los empleados, punto de entrada clave para amenazas

Además, el 18,9 % de las organizaciones públicas ha sufrido ciberataques de ingeniería social, lo que pone de relieve que los empleados siguen siendo un punto de entrada clave para las amenazas.

En España, el riesgo que representan los empleados ya se ha materializado en incidentes a lo largo de los últimos años. En 2025 el Ministerio de Defensa investigó una filtración de datos que afectó a aproximadamente 180.000 miembros de las Fuerzas Armadas, la Guardia Civil y personal del propio ministerio.

A este caso se suman otros como el ciberataque al Servicio Publico de Empleo Estatal (SEPE) en 2021, que paralizó servicios públicos durante semanas, así como campañas de ataques de denegación de servicio distribuido (DDoS) impulsadas por grupos hacktivistas contra organismos públicos, reflejando la presión constante sobre estas infraestructuras.

Esta doble exposición, tanto a ataques avanzados como a campañas de ingeniería social, evidencia, según Kaspersky, la necesidad de reforzar no solo la tecnología, sino también la resiliencia organizativa.

Medidas como el control de accesos basado en roles o la limitación de privilegios pueden reducir significativamente el impacto de cuentas comprometidas, especialmente en entornos públicos de gran escala.

Sector industrial

Por su parte, el sector industrial presenta un perfil de riesgo diverso: los incidentes relacionados con amenazas persistentes avanzadas (APT) representan el 17,8 %, el malware el 14,9 % y la ingeniería social el 13,9 %. Este reparto refleja que estas organizaciones atraen a distintos tipos de atacantes con objetivos variados.

Kaspersky destacar que los ejercicios de seguridad como el red teaming suponen el 22,8 % de los incidentes en este sector, el porcentaje más alto entre las principales industrias, lo que indica una mayor inversión en validación proactiva de la seguridad.

Sector tecnológico

En el caso del sector IT, este muestra una concentración especialmente alta de ataques avanzados: el 41 % de los incidentes está vinculado a amenazas persistentes avanzadas (APT) con intervención humana, la tasa más elevada de todos los sectores.

Además, en un 17 % de los casos se identificaron rastros de ataques previos, mientras que la ingeniería social representa el 11 %.

El sector financiero pierde peso como objetivo prioritario

A diferencia de otros sectores, el financiero ha salido del top tres de industrias más atacadas. En este caso, los ejercicios de red teaming representan el 36,1 % de los incidentes, lo que refleja un enfoque más maduro y orientado al cumplimiento normativo en materia de ciberseguridad.

Por el contrario, la actividad APT confirmada se mantiene en niveles relativamente bajos, del 11,5 %, lo que sugiere que la inversión sostenida en evaluación de seguridad puede ayudar a identificar vulnerabilidades de forma temprana y reducir el riesgo de brechas graves.

“Las organizaciones de los sectores público, industrial y tecnológico atraen de forma constante a adversarios sofisticados debido al valor estratégico de sus activos, ya sea por su relación con información geopolítica, infraestructuras críticas o cadenas de suministro globales. Los datos de 2025 confirman que estos ataques no son oportunistas, sino dirigidos y orientados a mantener acceso persistente. Por ello, las organizaciones deben asumir que los atacantes encontrarán una vía de entrada y centrarse en la detección temprana, la contención rápida y la reducción del tiempo de exposición”, advierte Sergey Soldatov, responsable de security operations en Kaspersky.

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