Redacción. Solo el 29,5 % de los profesionales en España recibe algún tipo de formación o información financiera por parte de su empresa. El restante 70,5 % no cuenta con ningún apoyo en esta materia, según el Estudio sobre Bienestar y Salud Laboral de 2026, elaborado por Edenred.
La brecha resulta aún más llamativa si se cruza con la demanda de formación: el 56,2 % afirma que le gustaría que su empresa ofreciera este tipo de contenidos para gestionar mejor su economía personal, optimizar su salario y mejorar su capacidad de ahorro. El dato cobra especial relevancia con la campaña de la renta en su recta final y el cierre fijado para el próximo 30 de junio.
El contexto importa: inflación sostenida, pérdida de poder adquisitivo y aumento del coste de vida han elevado el interés de los trabajadores por conceptos como fiscalidad, ahorro o retribución flexible. Sin embargo, la oferta formativa de las empresas no ha seguido ese ritmo.
El análisis por generaciones revela una tendencia clara: a mayor edad, menor acceso. La Generación Z (20-29 años) es el colectivo con más acceso, aunque solo el 36,5 % recibe formación financiera en su empresa. Entre los millennials (30-45 años), el porcentaje cae al 33,9 %, y en la Generación X (46-61 años) se reduce al 23,9 %, pese a que el 59 % de este grupo demanda más apoyo.
Los baby boomers (62-65 años) concentran la mayor desatención: apenas un 14,7 % tiene acceso a este tipo de iniciativas, mientras que un 58,4 % las reclama activamente.
Por comunidades autónomas, Madrid (35,5 %), Andalucía (35,3 %) y Cataluña (33,6 %) encabezan la oferta. En el extremo contrario, Castilla y León registra uno de los índices más bajos, con solo un 19,6 % de profesionales que afirman contar con formación financiera en su empresa. Galicia, por su parte, combina un acceso reducido (22,2 %) con uno de los niveles de interés más altos del país (65,7 %).
El sector también marca diferencias notables. Comercio y distribución (38,1 %), información y comunicaciones (37,5 %) y servicios empresariales (36,1 %) lideran la implantación de estas iniciativas. La Administración pública ocupa el último lugar: solo un 10,7 % de sus empleados recibe formación financiera, aunque un 78,6 % querría tenerla.
Por tamaño, las grandes empresas son las que más invierten en esta área: el 38,7 % de sus profesionales tiene acceso a formación financiera, si bien más de la mitad (53,3 %) considera que debería reforzarse.
Guía práctica de Edenred y TaxDown
En este contexto, Edenred y TaxDown han lanzado una guía práctica dirigida a profesionales para ayudarles a optimizar su declaración de la renta, mejorar su planificación fiscal y aumentar su poder adquisitivo a través de la retribución flexible.
Según ambas compañías, combinando estas fórmulas con una correcta revisión de la declaración, los trabajadores pueden ahorrar entre 1.500 y 2.600 euros al año. La herramienta incide en errores frecuentes como confirmar el borrador sin revisar deducciones o no identificar beneficios exentos de IRPF vinculados a alimentación, movilidad o guardería.
La distancia entre lo que las empresas ofrecen y lo que sus empleados demandan en materia financiera apunta a una oportunidad de mejora en las políticas de beneficios y bienestar laboral que pocas organizaciones están aprovechando.