Redacción. Un diagnóstico elaborado por Viterbit entre directivos y responsables de recursos humanos y operaciones, presentado en un encuentro sectorial sobre el futuro del reclutamiento operativo, ha puesto de manifiesto ineficiencias en los procesos de selección.
Según este diagnóstico, el 73 % de los participantes tarda entre uno y tres días en establecer el primer contacto con un candidato tras su solicitud, mientras que solo el 12 % lo logra en menos de 24 horas. Además, el 70 % admite que dedica más de la mitad de su jornada a tareas manuales dentro del proceso de selección.
El avance de los agentes de voz
En este contexto, la entrevista telefónica tradicional pierde terreno frente a una nueva generación de agentes de voz con inteligencia artificial, capaces de conversar con los candidatos y convertir la conversación en información útil para selección. La tendencia se extiende ya a sectores con alta rotación, como retail, hostelería, logística o seguridad.
El cambio responde a la presión de contratar más rápido, mantener una buena experiencia del candidato y gestionar grandes volúmenes de candidaturas sin multiplicar recursos. Las entrevistas telefónicas manuales, dependientes de agendas y horarios, se convierten así en uno de los principales cuellos de botella del proceso.
El coste de una mala experiencia
Las consecuencias no son solo internas. Según datos del sector, el 72 % de los candidatos comparte una mala experiencia de selección con su entorno, y el 34 % la publica en redes sociales o plataformas como Glassdoor. En sectores donde el talento se mueve por recomendación, una entrevista que no llega puede significar perder al candidato.
"Estamos viendo que la entrevista telefónica tradicional empieza a quedarse obsoleta en muchos contextos, no porque desaparezca el criterio humano, sino porque los equipos ya no pueden sostener procesos de alto volumen dependiendo únicamente de llamadas manuales, agendas cruzadas y horarios limitados", explica Dimitri Nicolau, CEO de Viterbit, sistema de reclutamiento con inteligencia artificial especializado en contratación masiva.
El diagnóstico también revela que la realización de entrevistas y la decisión final concentran la mayor fricción del proceso. La IA por voz permite que el candidato responda cuando tiene disponibilidad, y que el equipo reciba después información estructurada: transcripción, resumen, fortalezas y riesgos.
El nuevo papel del recruiter
La entrada de agentes de voz no elimina el papel del recruiter, pero cambia dónde aporta valor: los equipos pueden centrarse en interpretar señales y cuidar la experiencia del candidato. Belén Fernández, directora global de talento y reclutamiento en Prosegur, señala que el reto no es solo tecnológico, sino cultural, y que la adopción mejora cuando los equipos perciben la herramienta como una aliada que devuelve tiempo, no como una amenaza.
El diagnóstico apunta en la misma dirección: cuando se preguntó a los participantes qué impacto tendría entrevistar a todos los candidatos en paralelo y a cualquier hora, el 93 % respondió que reduciría los tiempos de contratación, mejoraría la experiencia del candidato y liberaría tiempo del equipo para decisiones más estratégicas.
La entrevista telefónica no desaparecerá de inmediato, pero deja de ser el único estándar en la selección de perfiles operativos.