Redacción. Durante años, el verano se ha considerado un periodo de menor actividad para buena parte de las empresas, marcado por las vacaciones y la ralentización de determinados sectores. Sin embargo, la digitalización ha cambiado ese patrón: los clientes siguen buscando información, comparando opciones e iniciando conversaciones con las marcas al margen del calendario.
Ante este escenario, las empresas deben replantear cómo mantener su actividad comercial durante los meses estivales. Según un estudio de HubSpot, uno de los principales desafíos consiste en lograr que marketing, ventas y atención al cliente trabajen de forma coordinada y compartan una visión común del cliente, de modo que cualquier profesional pueda continuar una conversación sin que se resienta la experiencia.
La coordinación entre equipos, una asignatura pendiente
El 41 % de las empresas españolas reconoce que la falta de información compartida entre departamentos ha afectado a sus resultados. Esta carencia también se refleja entre ventas y atención al cliente: el 76 % de los equipos de servicio en España considera incompleto, poco estructurado o insuficiente el traspaso de información desde ventas, y el 26 % afirma recibirla de manera informal.
Estas brechas pueden acentuarse en los periodos vacacionales, cuando la información depende de personas concretas y cualquier ausencia puede ralentizar la respuesta al cliente o generar duplicidades. Por ello, el verano puede aprovecharse para revisar cómo se documentan las interacciones y qué información necesita cada equipo para dar continuidad al servicio.
El verano, momento para ordenar procesos
Contar con procesos bien definidos es otro de los retos señalados por el estudio. Solo el 44 % de los equipos de ventas en España utiliza señales de intención de forma sistemática para priorizar oportunidades, frente a un 26 % que aún recurre a métodos informales o a la intuición, lo que puede dificultar identificar qué clientes están más próximos a completar una compra.
"El verano ya no debe entenderse como un paréntesis en la estrategia comercial, sino como un momento para revisar cómo están funcionando los procesos internos. Las empresas que aprovechan estos meses para ordenar información, mejorar la coordinación entre equipos y entender mejor las señales de sus clientes llegan al segundo semestre con mayor capacidad de respuesta", señala Diego Santos, senior marketing manager de HubSpot.
Prepararse para un segundo semestre más exigente
La segunda mitad del año concentra momentos comerciales relevantes, como el Black Friday o la Navidad. Analizar datos, actualizar contenidos y mejorar la coordinación interna durante el verano puede marcar la diferencia cuando la actividad vuelva a acelerarse.
El estudio recoge además que el 23 % de los equipos comerciales en España considera poco fiable, impredecible o inexistente su proceso de previsión de ventas, lo que evidencia la necesidad de contar con información más ordenada para tomar decisiones con mayor precisión.
Lejos de su consideración tradicional como temporada baja, el verano se perfila como un periodo clave para preparar el crecimiento de los próximos meses, condicionado por la calidad de la información y el nivel de coordinación entre equipos.