Redacción. Las organizaciones en España mantienen una estrategia prudente en la actualización de sus estructuras salariales de cara a 2027.
Según el Estudio sobre Planificación Salarial de WTW, en su edición de julio, la mediana del incremento previsto se sitúa en el 3 %, mientras que el promedio desciende hasta el 2,8 % al incorporar también a las empresas que no prevén ningún aumento. El percentil 75 se sitúa en torno al 3,3 %, lo que confirma una elevada concentración de las previsiones alrededor de esa cifra.
Según WTW, estos datos reflejan que las organizaciones continúan aplicando ajustes salariales selectivos, con el objetivo de preservar su competitividad en el mercado laboral sin incrementar de forma significativa sus costes estructurales.
Incrementos más focalizados en el talento crítico
Al igual que en otros mercados desarrollados, las empresas españolas están pasando de los incrementos salariales generalizados a estrategias más focalizadas, dirigidas a los colectivos, capacidades y puestos con mayor impacto en el negocio.
Aunque los presupuestos salariales se mantienen relativamente estables, la retribución fija sigue siendo la principal palanca para atraer y retener talento en un mercado laboral cada vez más especializado y competitivo.
"A pesar de que las previsiones de incremento salarial se mantienen estables, las empresas están adoptando un enfoque cada vez más preciso en la gestión de la retribución. El foco ya no está únicamente en cuánto incrementar los salarios, sino en cómo dirigir esas inversiones hacia las capacidades, perfiles y colectivos que resultan críticos para la estrategia y el crecimiento del negocio", afirma Ana Arnau, directora sénior de compensación e inteligencia de datos en WTW España.
Equidad retributiva y diferencias por sectores y colectivos
Al asignar los incrementos, las compañías también prestan atención a la equidad de género, en el marco de la implantación de la Directiva sobre Transparencia Retributiva.
Además de la retribución fija, las organizaciones exploran otras palancas para hacer frente a las presiones inflacionarias y reforzar su competitividad, como la mejora de la experiencia del empleado o el desarrollo de la formación.
Las diferencias entre sectores son moderadas, aunque algunos registran previsiones de crecimiento salarial superiores a la media, entre ellos tecnología, medios de comunicación y telecomunicaciones, software, farmacia y seguros.
Por su parte, ámbitos como banca, servicios profesionales o industria muestran incrementos alineados con la tendencia media del mercado español.
La estabilidad también se aprecia entre los distintos colectivos profesionales. Las previsiones de incremento, en mediana, se mantienen en torno al 3 % para directivos, mandos, profesionales y personal de soporte, lo que refleja una aproximación homogénea a la actualización de las estructuras salariales en los diferentes niveles de la organización.
El entorno del 3 % se mantendrá en los próximos años
A medida que las organizaciones buscan equilibrar la competitividad externa con la sostenibilidad de los costes laborales, los resultados del estudio apuntan a que los incrementos salariales seguirán moviéndose en el denominado entorno del 3 % durante los próximos años, salvo cambios significativos en las condiciones económicas o del mercado laboral.
Los factores que se espera que sean más decisivos son la inflación y el aumento de los costes de la cadena de suministro. La mayoría de las organizaciones participantes en el estudio prevén mantener su plantilla en los próximos doce meses, excepto en banca, seguros y tecnología, donde se esperan movimientos en ese sentido.