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Redacción. La dificultad de buscar trabajo en Internet y la falta de acceso a recursos electrónicos de formación y aprendizaje pueden ser un obstáculo para la movilidad laboral de la población desconectada.

Así se desprende del informe The Great Digital Divide: Why bringing the digitally excluded online should be a global priority (La Gran Brecha Digital: Por qué traer online a los excluidos digitales debería ser una prioridad mundial), elaborado por el Instituto de Investigación de Capgemini, según el cual, la falta de desarrollo de competencias digitales puede acabar con las posibilidades de promoción profesional.

En este sentido, el 44 % de los encuestados por Capgemini cree que podrían encontrar trabajos mejor remunerados y obtener formación si tuvieran acceso a Internet.

Además, el 29 % de los encuestados desearía poder buscar y solicitar puestos de trabajo por Internet, porcentaje que sube hasta el 41 % para el grupo de edad entre 22 y 36 años.

Según Capgemini, la brecha digital no tiene que ver solo con el acceso a Internet, sino que se trata también de desigualdad en las oportunidades de mejorar las competencias y de aprender.

Los encuestados apuntan que, con la mejora de sus competencias digitales, podrían formarse mejor y encontrar un trabajo mejor remunerado (35 %), ofrecer a sus hijos más oportunidades (34 %), llegar bien a fin de mes (33 %) y obtener prestaciones públicas a las que actualmente no acceden (32 %).

El Covid-19 agrava los efectos de la brecha digital

El estudio de Capgemini pone de manifiesto que, incluso antes de la pandemia del Covid-19, el 69 % de las personas sin acceso a Internet vivía en la pobreza y que el 48 % de la población desconectada deseaba acceso a Internet, cifras que seguramente habrán crecido como consecuencia de la situación mundial de los últimos meses.

El Covid-19 ha impuesto un cambio en la forma en que la gente vive, trabaja y se relaciona; a medida que crece el desempleo y las personas quedan aisladas de sus comunidades, tener un nivel básico de inclusión digital se ha convertido en algo universalmente imprescindible.

Realizado justo antes del brote de la pandemia, las conclusiones del estudio se vuelven, según Capgemini, más pertinentes aún en el contexto actual, pues la dependencia cada vez mayor de los servicios digitales agrava una situación que ya era preocupante para la población desconectada.

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