Los trabajadores de pymes temen volver a la oficina a realizar tareas de escaso valor para el negocio

Redacción. Los trabajadores de pequeñas empresas de toda Europa temen verse obligados a volver a la oficina porque trabajar de forma remota no les permite centrarse en la experiencia del cliente o en hacer crecer el negocio.

Así lo pone de relieve un nuevo estudio publicado por Ricoh en el que han participado más de 1.400 empleados de pequeñas empresas europeas de menos de 250 empleados.

El 58 % de los trabajadores encuestados anticipan que estarán principalmente en la oficina cuando se relajen las restricciones provocadas por el covid-19, al tiempo que prevén barreras y dificultades para trabajar de manera dinámica a causa de las demandas en constante evolución de los clientes.

Por otra parte, el estudio revela que un 45 % de los empleados afirman que serían más productivos con una menor carga administrativa.

Las formas de trabajo tradicionales impiden que las pequeñas empresas logren un resultado final más sólido, ya que su personal dispone de menos tiempo para vender más o de un tiempo limitado para proponer nuevos modelos de negocio.

Mientras se pierden estas oportunidades, la creatividad, la motivación y la satisfacción de los empleados se ven obstaculizadas por la realización de tareas monótonas y rutinarias.

Según Ricoh, la carga de trabajo de los empleados es un factor clave en la vuelta a la oficina, carga que se ve acentuada por la falta de herramientas que respalden tareas que aportan un gran valor mientras se teletrabaja y por la insuficiente inversión en procesos automatizados.

Dos de cada cinco empleados tienen dificultades para acceder a los conocimientos y a la información de los sistemas de la empresa que necesitan para brindar un mejor servicio al cliente mientras trabajan de forma remota, lo que limita el servicio rápido, cómodo y personalizado que diferencia a las pequeñas empresas.

Esto podría favorecer a los competidores más grandes cuyo personal, normalmente, tiene acceso a los datos necesarios para optimizar la experiencia del cliente.

El 51 % de los encuestados creen que los procesos automatizados son la respuesta. Además de mejorar la experiencia laboral, respaldarían los esfuerzos para la retención del talento, como el área de ventas, que a menudo son la cara visible de la empresa.

De hecho, el 25 % de los empleados están considerando buscar trabajo en una empresa que esté mejor equipada para teletrabajar.

Al mismo tiempo, la automatización de procesos clave respaldaría los esfuerzos para impulsar la fidelidad de los clientes y posicionar a las pequeñas empresas como entidades con más conocimientos digitales.

Xavier Moreno, director de marketing de Ricoh España y Portugal, afirma que “la pequeña empresa no suele detectar sus necesidades hasta que descubren que, automatizando sus procesos de una manera eficiente, pueden lograr un ahorro en los costes crucial para su supervivencia y su competitividad. Optimizar sus recursos y apostar por esta agilidad para acceder a la información puede constituir, no solo un avance en su manera de trabajar, sino un crecimiento continuo y sólido hacia la consolidación de una verdadera empresa digital”.

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