Siete de cada diez docentes no creen que la IA generativa les deje sin trabajo

Redacción. Un 73 % de profesionales de la docencia a nivel global no creen que la inteligencia artificial (IA) generativa les sustituya en el futuro como educadores principales. Por el contrario, piensan que esta tecnología se convertirá en un apoyo para mejorar la calidad de la enseñanza.

Así se desprende de un estudio realizado por Cambridge University Press & Assessment y la Universidad de Bedforshire con el objetivo de evaluar la percepción de los docentes frente a la irrupción de la inteligencia artificial generativa en el entorno educativo.

El estudio contó con la participación de unos 400 docentes de 70 países diferentes, incluyendo España, a los que se preguntó sobre su relación con la IA generativa y su opinión sobre la aplicación de esta en la enseñanza diaria, los desafíos y beneficios que plantea y la formación que consideran necesaria para el uso de este tipo de tecnología.

Gran parte de los docentes afirman que podrían utilizar la IA como un asistente de enseñanza para optimizar los tiempos de trabajo y acelerar las tareas mediante la creación de planes de lecciones y diseños de actividades.

Por otra parte, los profesores muestran una actitud muy positiva acerca de la IA generativa como herramienta para la educación general, y también en el terreno de los idiomas, en el que se ha convertido en aliada fundamental. Así, el 84 % de los entrevistados afirmaron que se sentían cómodos con el uso de la tecnología digital en general, y cerca de la mitad señalaron que estaban familiarizados con la IA generativa.

El factor humano, clave

El estudio también revela que el factor humano sigue siendo clave cuando se trata de áreas que involucran altos niveles de habilidad, aunque la IA supone un complemento de gran valor para el desarrollo educativo.

El 67 % de los profesores coinciden en que la IA brinda conocimientos y perspectivas únicas en las que en realidad no habían pensado ellos mismos. Además, la IA generativa fue descrita como un "compañero de trabajo o conversación", una especie de "miembro del equipo" que puede apoyar al profesor, o como un "par de ojos extra" para revisar el trabajo de los estudiantes.

Aída García Mieza, directora de Cambridge University Press & Assessment, señala que "el componente humano en la enseñanza es algo fundamental e imprescindible que no podrá ser sustituido por las nuevas tecnologías. Los avances tecnológicos deben ser entendidos como herramientas que contribuyan a potenciar la esencia de los docentes, brindándoles apoyo, complementando la comprensión de los aspectos cognitivos, emocionales y sociales de sus estudiantes".

Por último, la investigación ha revelado una gran demanda y deseo de recibir más formación en el marco del desarrollo profesional. En este ámbito, el 25 % de los docentes aseguraron necesitar capacitación mensual continua, y aproximadamente la mitad de ellos destacaron que estarían dispuestos a recibirla varios días a la semana.

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