Redacción. El 16,1 % de los profesionales españoles estaría dispuesto a trabajar bajo un liderazgo completamente autónomo de inteligencia artificial (IA) siempre que demostrara mejores resultados que un líder humano.
Así se desprende del informe Digital Pulse 2025: Barómetro de madurez digital de la empresa española, realizado por la consultora tecnológica Excelia a partir de una encuesta a más de 400 profesionales de empresas de distintos tamaños y sectores, que revela, además, que para un 44,4 % las personas siguen siendo indispensables a la hora de protagonizar el liderazgo de un negocio, mientras que el 39,5 % aceptaría la gestión de una IA solo si estuviera bajo supervisión humana.
Por otra parte, solo el 38,3 % de los encuestados asegura que el uso de herramientas de IA en su empresa está totalmente supervisado por el área de TI, mientras que la mayoría un 50,6 % reconoce un uso no oficial por parte de algunos equipos o personas concretas.
El 11,1 % restante asegura que el uso de la IA por los empleados sin ningún control por parte de sus organizaciones es generalizado.
Impacto sobre el empleo
En cuanto a si la IA será la culpable de la eliminación de puestos de trabajo, el 45,7 % de los profesionales la considera una herramienta más que lo que hará será potenciar sus habilidades, descartando reducciones de plantilla.
Por su parte, el 35,8 % estima que, aunque podría reemplazar algunas funciones, la realidad es que servirá para generar la necesidad de contratar nuevos perfiles más especializados, mientras que el 18,5 % cree que su implementación sí que tendrá un efecto directo en la reducción de costes mediante la disminución de plantilla.
"La inteligencia artificial está transformando la forma en la que las empresas toman decisiones, pero su valor real depende de la capacidad humana para interpretarla, supervisarla y orientarla hacia objetivos concretos. La tecnología por sí sola no garantiza eficiencia ni acierto: es el criterio, la ética y la visión estratégica de las personas lo que convierte a la IA en una aliada fiable y productiva", asegura Antonio Cerdán, hyperautomation managing director de Excelia.
"Por esta razón, su implantación no puede abordarse de manera improvisada. Las organizaciones necesitan una hoja de ruta clara y un marco de directrices que aseguren un uso coherente, ético y alineado con la estrategia de negocio. Solo así la IA podrá desplegar todo su potencial, impulsando la innovación y la competitividad de forma sostenible", añade Cerdán.