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Redacción. Microsoft ha anunciado esta semana la puesta en marcha de un ambicioso plan para reducir y, en última instancia, eliminar su huella de carbono.

La compañía pretende que en el año 2030 sus emisiones de CO2 tengan valores negativos, y para 2050 su objetivo es eliminar del medio ambiente todas las emisiones que ha producido desde que fue fundada en 1975, ya haya sido de forma directa o mediante el consumo eléctrico.

El plan se ha dado a conocer en el marco de un evento organizado en el campus de Microsoft en Redmond (Washington), en el que su CEO, Satya Nadella, el presidente, Brad Smith, la CFO, Amy Hood, y el director de Medio Ambiente, Lucas Joppa, compartieron esta nueva estrategia de la compañía para alcanzar valores negativos en sus emisiones.

Se trata de un agresivo programa para reducir progresivamente sus emisiones directas de CO2, las que se derivan de sus compras a través de proveedores y las derivadas de la energía que utiliza, hasta que lleguen a desaparecer completamente.

Además, Microsoft también ha anunciado que pondrá su tecnología a disposición de sus proveedores y clientes en todo el mundo para ayudarles a reducir su propia huella de carbono.

La compañía también ha anunciado la creación de un Fondo para la Innovación Climática, dotado con 1.000 millones de dólares, que invertirá en el desarrollo de tecnologías que permitan eliminar, capturar y reducir las emisiones contaminantes.

Por otra parte, a partir del próximo año Microsoft también tendrá en cuenta explícitamente la reducción de emisiones de carbono en sus procesos de compra a través de sus proveedores, y compartirá un nuevo Informe Anual de Sostenibilidad Medioambiental en el que se detallará el impacto de sus emisiones y los avances por reducirlos.

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