La campaña 50 for Freedom de la OIT contra el trabajo forzoso alcanza las 50 ratificaciones

Redacción. La campaña 50 for Freedom de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) contra el trabajo forzoso  ha alcanzado su objetivo inicial de lograr 50 ratificaciones del Protocolo sobre Trabajo Forzoso tras lograr la convalidación del mismo por parte de Sudán el pasado 17 de marzo.

En virtud de este tratado internacional, los gobiernos se comprometen a tomar medidas eficaces para evitar el trabajo forzoso, proteger a las víctimas del mismo y velar por que estas tengan acceso a acciones jurídicas y de reparación, incluidas las indemnizaciones pertinentes.

La OIT puso en marcha la campaña 50 for Freedom, en colaboración con la Organización Internacional de Empleadores (OIE) y la Confederación Sindical Internacional (CSI), para alentar a los gobiernos a ratificar dicho protocolo y aumentar la concienciación sobre la existencia de formas modernas de esclavitud.

Cerca de 70.000 personas de todo el mundo se han sumado a la campaña hasta ahora con el fin de refrendar el llamamiento a la ratificación y aplicación del protocolo. También apoyan dicha campaña varios asociados de los sectores público y privado, interlocutores sociales y organizaciones de la sociedad civil, así como diversas personalidades.

El trabajo forzoso afecta a todos los grupos de población, a todas las regiones del mundo y a todos los sectores económicos. Según estimaciones recientes a escala mundial, aún siguen realizando trabajo forzoso 25 millones de hombres, mujeres y niños, que son víctimas de la trata de seres humanos, la servidumbre por deudas o situaciones de trabajo en condiciones análogas a la esclavitud.

Esa cifra ha aumentado debido a la pandemia de covid-19, que repercute en los trabajadores más vulnerables, la mayoría de los cuales no tiene acceso a prestaciones de protección social.

Los miembros de la OIT adoptaron por inmensa mayoría el Protocolo sobre Trabajo Forzoso núm. 29 en la Conferencia Internacional del Trabajo de 2014.

Sin embargo, según la OIT, la ratificación por sí misma no es suficiente. Su aplicación es fundamental para que la vida de las personas mejore en el futuro. Ello requerirá un esfuerzo conjunto a escala mundial, incluida la colaboración del sector privado.

A falta de menos de diez años para alcanzar la meta 8.7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, relativa a la erradicación del trabajo forzoso, los países deben redoblar sus esfuerzos para aplicar el citado Protocolo.

El próximo 26 de marzo se celebrará una ceremonia de firma para celebrar la ratificación del Protocolo por parte de Sudán.

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