Imagen de la noticia

Redacción. El 75,6 % de la población española asalariada se ha mostrado preocupada por la dificultad de encontrar un nuevo trabajo en caso de quedarse en paro, mientras que el 69,7 % está preocupada por la disminución de sus salarios.

Así lo pone de relieve un análisis realizado por las facultades de Medicina y de Ciencias Políticas y Sociología de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y el Instituto Sindical de Trabajo Ambiente y Salud (ISTAS-CCOO) sobre una encuesta titulada ‘Condiciones de trabajo, inseguridad y salud en el contexto del covid-19’ (COTS), en la que han participado más de 20.000 personas.

De la encuesta también se desprende que un 5,7 % de los trabajadores ha perdido su empleo desde el comienzo de la pandemia, y un 26,2 % se ha visto afectado por un expediente de regulación de empleo (ERTE) durante el estado de alarma.

Los bajos salarios facilitan ir al trabajo con síntomas

El estudio también muestra que los bajos salarios facilitan que más personas vayan a trabajar con síntomas.

Según los datos de la encuesta COTS, el porcentaje de personas que fueron a trabajar con síntomas como fiebre, tos, dificultad respiratoria o malestar general durante el estado de alarma decretado por la pandemia del covid-19, es casi el doble entre quienes afirman que su salario les permite cubrir las necesidades del hogar solo “algunas veces”, un 18,2 %, que entre quienes pueden hacerlo siempre o muchas veces, un 10,5 %.

Sin medidas de protección

Otro dato destacado es que más del 70 % de los participantes en la encuesta que manifiesta haber ido a trabajar a su empresa u organización, asegura haber trabajado en algún momento sin las medidas de protección adecuadas, siendo este porcentaje ligeramente superior entre los trabajadores de sectores considerados esenciales y que realizaron tareas de atención al público.

Las ocupaciones más afectadas por esta problemática han sido las sociosanitarias, el personal de tiendas de alimentación y productos básicos, mercados y supermercados.

Además, el porcentaje de personas que ha trabajado en situaciones de ‘alta tensión’ durante la pandemia se ha duplicado en relación a los valores de 2016. En la tercera Encuesta de Riesgos Psicosociales de ISTAS-CCOO, realizada en el año 2016 se estimó que un 22,3 % de la población asalariada residente en España estaba en situación de alta tensión, mientras que en los resultados de la encuesta COTS este porcentaje se duplica, alcanzando el 44,3 %.

La encuesta muestra también que durante la pandemia se duplicó el número de personas que consumió tranquilizantes. Un 21,5 % de los participantes en la encuesta ha consumido tranquilizantes, sedantes o somníferos durante el último mes.

De estos, el 12 % son nuevos consumidores, mientras que entre quienes ya consumían antes del inicio de la pandemia, una de cada tres aumentó la dosis o cambió a un fármaco más fuerte.

Por último, un 36,7 % de la población asalariada española considera que su salud ha empeorado durante la pandemia del covid-19. Dicho empeoramiento fue más acusado entre mujeres que entre hombres: 41,6 % frente a 31,9 %.

Utilizamos cookies propias y de terceros para posibilitar y mejorar su experiencia de navegación por nuestra web. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.