Imagen de la noticia

Redacción. Todas las personas, independientemente de la generación a la que pertenezcan, buscan en su trabajo oportunidades de desarrollo profesional.

Así lo pone de relieve el estudio Diagnóstico de la Diversidad Generacional, llevado a cabo por el Observatorio Generación & Talento, para cuya elaboración se pidió a las personas encuestadas que puntuaran en orden de importancia una serie de características sobre el desempeño y las políticas de reconocimiento y retribución.

Todos los encuestados, sin excepción, señalaron como lo más demandado, las oportunidades de desarrollo profesional. Según el Observatorio Generación & Talento, posiblemente haya distintas formas de entender esta respuesta. Sin embargo, la entidad apunta que no es menos cierto que el desarrollo, los logros, el tener metas y objetivos estimulantes que den la posibilidad de una evolución ascendente en la carrera es el elemento esencial que buscan las personas en su trabajo.

El siguiente elemento en importancia señalado por las personas encuestadas es el salario y los incentivos económicos. Este elemento, que en otros tiempos se ha tenido como un factor higiénico de la motivación, está muy presente y muy arriba en las preocupaciones y las demandas de los trabajadores, salvo para los menores de 23 años.

El tercer lugar en intereses lo ocupa la conciliación de la vida laboral y familiar. Para el observatorio se trata de “un elemento muy idiosincrático de nuestra cultura, que nos ha sorprendido por ser su valoración tan homogénea en todas las generaciones”.

El podio de características más deseadas por los trabajadores en sus empresas lo forman, por tanto, el desarrollo profesional, el salario y la conciliación, y lo son para todos los trabajadores, independientemente de su generación.

Variables menos importantes

En cuanto a las variables a las que dan menos importancia, el estudio arroja diferencias significativas, que marcan la separación entre el mundo de intereses de los más jóvenes: Millenials y Generación Z, por un lado, y las necesidades e intereses de la madurez.

La carrera internacional está fuera de los intereses de los profesionales más mayores, y se ve cierto incremento de interés entre los más jóvenes. Esta es una de las diferencias de competencias más clara: los jóvenes viven en un mundo más abierto y abarcable en el que el cosmopolitismo de las relaciones internacionales se va haciendo cada vez más mayoritario.

Por otra parte, las diferencias claras y evidentes en cuanto a las necesidades de unos y otros emergen en la mayor importancia que se les da a los beneficios médicos y planes de pensiones en las generaciones maduras, y que se intercambia por la necesidad de programas de formación en las generaciones jóvenes.

Para el observatorio, se trata de diferencias evolutivas que siempre se han producido entre jóvenes y mayores y que están más determinadas por el momento de evolución que por la pertenencia a una generación u otra.

La capacidad de innovación, de introducir cambios y mejoras en los procesos y en las formas de trabajar es la siguiente variable estudiada en la encuesta. Se había detectado en los grupos de discusión que los jóvenes reprochaban a los maduros su inmovilismo y su resistencia a la innovación.

A partir de esa idea se intentó medir esa propensión a la innovación utilizando una escala con la que se trabaja para medir la efectividad de los equipos. En este aspecto los resultados son, según el observatorio, muy poco reveladores, ya que la autopercepción de estar abierto y ser propenso a la innovación está muy presente en todos los grupos generacionales.

Utilizamos cookies propias y de terceros para posibilitar y mejorar su experiencia de navegación por nuestra web. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.