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Redacción. La proporción de personas mayores de 65 años respecto de la población en edad de trabajar ha aumentado durante los últimos años, según datos de Eurostat puestos de relieve por el Instituto de Estudios Económicos (IEE).

La llamada tasa de dependencia de la población con edad avanzada es un indicador importante relacionado con las pensiones, los servicios sanitarios y sociales de un grupo de población cada vez mayor.

En el conjunto de países de la Unión Europea, la tasa de dependencia ha alcanzado un promedio del 30,5 % en 2018 frente al 25,5 % correspondiente al año 2008. No obstante, las cifras varían considerablemente entre los estados miembros de la UE, con países como Italia, Finlandia y Grecia, que están cerca del 35 % y otros que cierran la clasificación en torno a un 21%.

El país con la mayor proporción de personas mayores de 65 años es Italia, con un 35,2 %, figurando a continuación Finlandia y Grecia, ambos por encima del 34 %, mientras que Portugal y Alemania ya están en torno al 33 %. Suecia y Francia están, junto con Letonia, por encima del 31 %, al tiempo que Croacia y Estonia también superan el promedio europeo.

Diecisiete países de la UE se quedan por debajo de la media. En España la proporción de personas con edad avanzada, dependientes de la población en edad de trabajar, ha alcanzado un 29,2 % en 2018. La cifra ha ido en aumento durante los últimos años, ya que en 2008 se registraba un 23,8 %.

Bélgica y Países Bajos cuentan con tasas similares a la española, mientras se sitúan por debajo del 25 % en Chipre y Eslovaquia, siendo Irlanda y Luxemburgo los dos países con las cifras más bajas en la UE-28.

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